viernes, 29 de julio de 2016

Gerión

Sigo avanzando por mi descalabrado yo interior y llego a la CRISI TERCERA de la SEGUNDA PARTE. Me topo con la idea de amistad. Y aquí, sí, me siento reconfortado. Pienso que en esto quizá sea en lo único que, en cierta medida, acerté. Y lo pienso porque el tiempo, que todo lo depura, aquí, me da la razón. Personas con las que entraste de la mano en la edad varonil y que ahí siguen todavía haciendo que la vejez no lo parezca con sólo pensar en ellas.   

"Yo soy -me respondió- el de tres uno, aquel otro yo, idea de la amistad, norma de cómo han de ser los amigos; yo soy el tan nombrado Gerión. Tres somos y un solo corazón tenemos, que el que tiene amigos buenos y verdaderos, tantos entendimientos logra: sabe por muchos, obra por todos, conoce y discurre con los entendimientos de todos, ve por tantos ojos, oye por tantos oídos, obra por tantas manos y diligencia con tantos pies, tantos pasos da en su conveniencia como dan todos los otros; mas entre todos, sólo un querer tenemos, que la amistad es un alma en muchos cuerpos. El que no tiene amigos, ni tiene pies ni manos, manco vive, a ciegas camina. Y ¡ay! del solo que si cayere no tendrá quien le ayude a levantar.

¡Oh gran prodigio de la amistad verdadera, aquella gran felicidad de la vida, empleo digno de la edad varonil, ventaja única del ya hombre!"

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