sábado, 20 de agosto de 2016

Lo preciso de lo precioso

Estaban Critilo y Andrenio en la cárcel del interés, en el brete de su codicia, cuando vieron llegar a un tipo que en vez de brazos batía alas. Y así como a todos los que allí entraban de inmediato les echaban cadenas, al varón alado le quitaron una que traía arrastrando de un pie. 

"Admirado Andrenio, le dixo:
-.Hombre o prodigio, ¿quién eres?
Y él prontamente:
-.Ayer nada, hoy poco más y mañana menos.
-.¿Cómo menos?
-.Sí, que a veces más valiera no haber sido.
-.¿De dónde vienes?
-.De la nada.
-.¿Y a dónde vas?
-.Al todo. 
-.¿Cómo vienes tan solo?
-.Aun la mitad me sobra.
-.Ahora digo que eres sabio. 
-.Sabio no, deseoso de saber, sí.
-.Pues ¿con qué ocasión veniste acá?
-.Vine a tomar el vuelo, que pudiendo levantarme a las más altas regiones en alas de mi ingenio la envidiosa pobreza me tenía apesgado.
-.Según esso, ¿no piensas en quedarte aquí?
-.De ningún modo, que no se permuta bien un adarme de libertad por todo el oro del mundo; antes, en tomando lo preciso de lo precioso, volaré.
-.¿Y podrás?
-.Siempre que quiera.
-.¿Podríasnos librar a nosotros?
-.Todo es que queráis.
-.¡Pues no habríamos de querer!
-.No sé, que es tal el encanto de los mortales, que están con gusto en sus cárceles y muy hallados cuando más perdidos. Ésta, con ser un encanto, es la que más aprisionados les tiene, porque más apassionados."

Nunca encontré unas líneas en las que esté mejor expresado para qué sirve estudiar. Exactamente para aprender a tomar lo preciso de lo precioso y salir volando. Primero, claro, distinguir lo precioso de entre la inmensidad de lo llamativo. Segundo, de entre lo precioso escoger lo necesario. Lo estrictamente necesario para ser más exquisito. Después, ya, liberado de pesos inútiles, volar es cosa de niños. 

Por cierto que el otro día escuchaba por ahí que hay una corriente intelectual en ciertos países de entre los más desarrollados que consiste precisamente en eso, en tomar lo preciso de lo precioso. Lo llaman minimalismo y lo califican de extremo supongo que para desprestigiarlo, y no por nada sino porque es un torpedo en la linea de flotación del sistema que sostiene el mundo a base de ahogar los espíritus. Si los espíritus respirasen a sus anchas ni te digo la que se podría armar. Inimaginable. 

El caso es que "oyóse en esto una confusa vozería, vulgar aplauso de una insolente turba que asomaba". Venían todos detrás de una especie de podemita que les tenía a todos embelesados con su promesa de traer barba autorizada sin tener que quemarse las cejas. Fue entonces Andrenio y quiso saber de qué se trataba. No tardó en caer hechizado: "amigos, vivir un poco más y saber un poco menos", dijo y se metió entre la turba. Quisiera haber ido tras él el atónito Critilo para salvarle, pero entonces el barón alado le dijo: "Basta, que el verdadero saber es de pocos." 

Y por tal es que nadie se preocupe por los minimalistas extremos. Siempre serán cuatro gatos. 



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