Entre las inmoralidades más dramáticas que cultivan diariamente los periódicos están las de este viñetista El Roto, compendio. Y entre todas las suyas, esta que publicó el sábado. Este nihilismo equidistante es la más sucia actitud que puede adoptar en nuestro tiempo un hombre. Y una forma de antihumanismo esencial que sorprendería, si pudieran atisbarla, a la llagada beatería que sigue al viñetista.
La llagada beatería. ¿Es que puede haber un sintagma que describa de forma más rotunda a todos esos que se pasean exhibiendo orgullosos El País debajo del brazo? ¡Ay, si pudieran atisbarla! La verdad es que cada vez me cuesta más entender que personas como Savater, Vargas LLosa, Azúa, y unos cuantos más, sigan ligados a ese diario. Quizá es que estén ya demasiado cebolletas.
En fin, en cualquier caso, como siempre ha sido, unos se van y otros vienen. El caso es ser capaz de estar a la guay.


