domingo, 17 de marzo de 2019

Antisemitismo

En una entrevista a BHL (Bernard Henri-Lévy) que hoy publica ABC encuentro lo que podría ser la respuesta, o solución, a uno de los misterios que me han venido perturbando a lo largo de mi ya dilatada vida: ¿por qué esa obstinación de las masas, desde tiempo inmemorial, en el antisemitismo? Pues bien, aquí va pregunta y respuesta:

"En su libro The Genius of Judaism afirma que para el judaísmo lo importante no es tanto creer en Dios como estudiar y entender. Un continuo cuestionamiento y reinterpretación. "

"Eso es lo que se les pide a los judíos. No es tanto creer, sino estudiar. Entender, trabajar, introducir más complejidad en el mundo o, al menos, traducir la complejidad que se da en el mundo y rehuir la simplificación."


¿Se dan cuenta? Complejidad frente a simplificación. Quedarse en casa a estudiar frente a salir a tomar vinos con los amigos... es que puede haber mayor disociación mental entre personas. Es un encaje prácticamente imposible. Y no por otra causa es y ha sido a lo largo de los siglos el que el conocimiento se haya desarrollado en las catacumbas, al abrigo de la mirada de las masas, sí, pero sobre todo al abrigo de la mirada de los clérigos que han vivido desde siempre de encandilar a las masas con sus simplificaciones de la realidad.  

En el fondo el antisemitismo viene a ser la prueba del nueve de que el analfabetismo funcional que asola el mundo alcanza a comprender que el auténtico y único poder del mundo es el conocimiento. Frente al que sabe, al que no sabe sólo le quedan dos opciones: sometimiento o violencia... porque ponerse a estudiar para igualarse es tremendamente problemático. En Fin.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario