El Colegio Oficial de Ingenieros de Oviedo invitó a Gustavo Bueno a dar una conferencia sobre el concepto de democracia. A sus casi noventa años, allí estuvo Don Gustavo a pie firme dos horas largas sin necesidad ni siquiera de un vaso de agua. Y lo mejor de todo que no hubo ni un minuto desperdiciado. Es lo que tienen los genios. Pues bien, en youtube lo tienen y harán mal si no le pegan un vistazo. Y no por nada sino porque conviene estar avisado no solo sobre lo que hay sino sobre lo que, eventualy, se nos vendrá encima. Porque, no se engañen, la mentiras, por muy lindas que luzcan, al final siempre acaban mostrándose en su putrefacta esencia.
Y ahí está el quid de todas las cuestiones que nos han afectado a lo largo de la vida, en las mentiras que nos hemos tragado porque, sencillamente, eran la moda del momento y, como cualquiera que piense sabe, acogerse a las modas es la única terapia que alivia a los acomplejados y demás minusválidos del espíritu. O sea, que prácticamente nadie está a salvo y, menos que nadie, yo.
Recuerdo ahora con sonrojo las chorradas que decíamos cuando regresábamos de uno de aquellos inútiles y aburridos turisteos por allende las fronteras. Indefectiblemente habíamos visto por todas partes perros atados con longanizas. Un poco más tontos y no nacemos. Claro, qué duda cabe que había algunas diferencias relacionadas con la renta per cápita, principalmente la difusión del conocimiento. O sea, las élites eran más numerosas en los países que visitábamos y por eso había mejores librerías. Y eso era todo: lo demás, probablemente, peor, porque aquí nos venía de lejos lo de saber reírnos de nuestra propia sombra, actitud ésta, sin la cual, como cualquiera sabe, la vida es el peor martirio concebible.
Así fue que un buen día uno cayó sobre el Siglo de Oro, se demoró en él y no quedó más remedio que admirarse: ¿pero esto qué es? ¿Donde hay cosa parecida? Quien lo sepa que me lo diga. Y eso que todavía no le hemos hincado el diente a todo eso que se conoce como Escuela de Salamanca. El día que lo hagamos no sabemos si lo vamos a poder aguantar, porque es que se nos va a venir abajo hasta Adam Smith. Desde luego lo que es el papanatismo de la ignorancia.
En fin, que no es que uno no sepa lo que han hecho en otros países y tampoco es que sea cosa de ponerse a comparar, pero complejos, ya, ninguno. Simplemente, contento de haberse reconocido en lo que somos y procurando hacerse merecedor de la gracia concedida. ¡Por dios bendito, pero por qué les costará tanto a mis compatriotas ponerse a leer El Quijote! Para mí que es de esa pereza mental de donde brotan los malestares que alimentan las adscripciones ideológicas. ¡Ay!
Exacto ,la Escuela de Salamanca,tan olvidada durante mucho tiempo.Yo sigo todavia impactado con lo de las Realidades.Lo que certéramente comentabas.yo me escapo de ellas habitualmente.Si no,no hay Dios que aguante.Se dice que Churchill,agonizando en el lecho,abrió una última vez los ojos y exclamó,imagino que en Albiono:"Wath a bored"osease ,"vaya rollo," o "qué aburrimiento".Yo estoy con él al 100% Un abrazo
ResponderEliminarToda la razón, Nacho, "what a bored". Veo de vez en cuando programas de la NHK y me maravillo con esos viejos de 90 años o más que siguen al frente de sus negocios de artesanía o de sus restaurantes. Seguro que duermen y cagan como dioses.
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