jueves, 20 de mayo de 2021

De qué hablo

Hay por ahí un actor totalmente desconocido para mí, como prácticamente todos, por otra parte, que se hace llamar Don Garfialo y al que suelo escuchar porque me gusta como lee los textos de Bukowski. A decir verdad, es más que posible que el actor tenga poco que ver y que fuese quien fuera el que los leyese me seguirían gustando igual. ¡Y qué le voy a hacer si los textos, o poemas, como dicen algunos, de Bukowski me llegan a lo hondo de mi ser! Y ni sé, ni quiero saber por qué es así, simplemente es y con eso me basta.  


Nadie puede salvarte sino tú mismo.

Te verás una y otra vez en situaciones casi imposibles.

Intentarán una y otra vez por medio de subterfugios o engaños o por la fuerza que renuncies.

Te des por vencido y mueras lentamente por dentro.

Nadie puede salvarte sino tú mismo.

Será muy fácil desfallecer, pero muy fácil.

Pero no desfallezcas, ¡no!, ¡no!

Limítate a mirarlos, escucharlos... ¿quieres ser así?

Un ser sin cara, sin mente, sin corazón...

¿Quieres experimentar la muerte antes de la muerte?

Nadie puede salvarte sino tú mismo.

Y mereces salvarte. No es una guerra fácil de ganar, pero si algo merece la pena ganar es esto.

Piénsalo. Piensa en salvarte a ti mismo. Tu parte espiritual, tu parte de tus entrañas, tu parte mágica y ebria... ¡sálvala!

No te unas a los muertos de espíritu.

Mantente con buen talante y garbo y al cabo si fuera necesario apuesta tu vida en plena refriega, ¡al carajo las probabilidades!, ¡al carajo el precio! Nadie puede salvarte sino tú mismo.

¡Hazlo!

¡Sálvate!

Entonces sabrás exactamente de qué hablo.


1 comentario:

  1. gracias Pedro.Hacía lustros que no me ocupaba de Bukowski.Me he puesto a ver a este Don Garfialo.Siempre me das ideas

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