lunes, 26 de julio de 2021

La grogne monte

No sé de qué va todo esto. Todo este disparate. A veces uno busca consuelo pensando que es una conspiración de los poderes político-mediáticos con el fin de llevarnos a un régimen al estilo chino. Buenos y malos ciudadanos para tenernos divididos, es decir, manejables. Pero, pasado el primer sofocón, me doy cuenta de que aquí nada hay premeditado. Es, sencillamente, que unas cosas traen otras y estas otras más. Y si la cosa va cuesta abajo, que es como venimos hace tiempo, llega un momento que la velocidad se dispara y ya solo el tortazo lo puede parar. Y eso es lo que me parece, que estamos ya a dos centímetros del tortazo. 

Y, en el entretanto, ya va para año y medio que el virus se pasea entre nosotros sin que hasta el momento haya tocado a uno solo de la gente que conozco. Parece imposible, pero así es. Por lo que sí parece estar tocada cada vez más gente es por la cólera. La grogne monte, insisten los medios libres franceses. Claro, es inevitable: el poder político ha puesto a trabajar a la gente en la imposible tarea de doblegar los designios de la naturaleza. Es lo de siempre, la soberbia que irrita a los dioses con la consiguiente exigencia de pago de un alto peaje para calmarlos. 

Con lo fácil y efectivo que nos había sido hasta ahora dejar hacer su trabajo al sistema inmunitario. Un sistema, todo hay que decirlo, cada vez más efectivo desde que hay buena comida, ejercicio al aire libre, etc., etc.. Pero, no, había que enmendarle la plana con el único fin que se sepa de enriquecer a unos cuantos... y mira que me fastidia decir tal cosa que parece lógica de parvulario. 

En fin, ayer fuimos a comprar una silla campestre y con otra que ya tenía María nos fuimos a sentar bajo un pino al borde del mar hacia el fondo de la bahía. Con la ciudad en frente y escuchando el runrún de los motores de las embarcaciones de recreo, allí estuvimos, María leyendo Sapiens y yo escuchando a Don Garfialo, hasta que el frío nos expulsó. ¡Leches, que veranito! Quizá sea por lo del virus. O por la grogne.

2 comentarios:

  1. En Régimen chino nos encotramos ya hace bastante tiempo..Nunca mejor se puede decir con todas las de la Ley eso de "con Franco estábamos mejor",no quepa duda.Al final estos mindundis han hecho de mi un Franquista.Lo que no lograron los Maristas Champagnat ni el Hermano Borrás ,de ingrato recuerdo,lo han conseguido estos inútiles.Hasta Monárquico,Institución, o más bién a mis odiados Borbones.Ahora hasta me son simpáticos...

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  2. Efectivamente, querido Nacho. Lo suyo sería ahora que empezasen las apuestas sobre los años que van a tardar en volver las estatuas del dictador a las plazas. Pareciera que estos políticos no tienen otra intención que la de acelerar esa vuelta.

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