Tanto en el parlamento alemán como en el británico, que yo sepa, se han alzado voces pidiendo la censura de la plataforma digital Telegram. Incluso, me han dicho, que la empresa Apple ha colocado un dispositivo en sus teléfonos para que no se pueda instalar en ellos esa plataforma. Todo en vano, por supuesto, porque, como hasta el más tonto del barrio sabe, no se pueden poner puertas al campo. Así es que Telegram no hace más que aumentar y aumentar cada día más su clientela. También los dueños de YouTube han tenido que bajar el pistón de su censura ante la sublevación de sus empleados. Por lo visto, estos se habían dado cuenta de que si seguían por ese camino iban a acabar perdiendo el empleo.
Toda esta farsa que nos han montado y que, a mi juicio, toca a su fin, por más que haya que depurar responsabilidades, en el fondo no ha sido más que un testeo de lo que pueden dar de sí las nuevas tecnologías. El famoso virus que, por poner un ejemplo, un hospital que le dicen tan puntero como es Valdecilla, no le ha podido aislar ni, por tanto, secuenciar, ni mucho menos cultivar ni, para terminar, inocularlo a animales o humanos para reproducir la dichosa enfermedad... o sea, todo lo que ha venido siendo hasta nuestros días la condición inapelable para denominar a algo epidemia. ¿De qué virus están hablando estos señores? ¿Para qué virus se hacen los tests? Sí señores, todo esta basado, como ya les he dicho, en el principio del Anís del Mono: "la ciencia lo dijo y yo no miento". Y los judíos transmitían enfermedades y Galileo estaba equivocado. Así ha corrido siempre el mundo, el poder haciéndolas más gordas cuanto menos seguro de sí mismo se sentía.
El poder, en su inmensa ignorancia, piensa que con los nuevos descubrimientos bien empleados se va a poder perpetuar. ¡Soberbia espirlochería! Los nuevos descubrimientos están ahí lo mismo para el poder que para el contrapoder. Si tu me mandas un misil yo te mando otro. Y a ver quién es mejor fabricando misiles. Tu me tiras con las televisiones y periódicos y yo te contesto con las redes sociales. ¿Cuál es la edad y formación de las clientelas de los unos y las otras? ¡Por Dios Bendito! ¿Quién con dos neuronas en el cerebro ve hoy día la televisión o lee El País o el ABC? Claro que reconozco que dos neuronas no hay mucha gente que las tenga. Y de ahí ese interés de los gobernantes por este sistema político que llaman democracia. Pero que nadie se engañe: con un diez por ciento de gente que tenga esas dos neuronas el poder no tiene salvación. Siempre acabará en la guillotina.
Esa nueva normalidad de la que tanto les gusta hablar a algunos va a consistir precisamente en eso, en que va a ser mucho más difícil controlar la información. De la misma manera que también va a serlo la emisión de moneda. Y tantas otras cosas que se le están escapando de las manos a las mafias del poder. Que no por otra causa es que hayan montado todo este circo recurriendo al miedo a la muerte de los muertos vivientes. ¡Ya te digo, un virus! ¡Enzéñemelo usté, po favó!
El genoma completo del virus parece que está aquí: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/nuccore/MN988668
ResponderEliminarQuizá esté mintiendo, pero en este vídeo del Valdecilla se muestra el genoma completo del SARS-Cov-2 https://m.youtube.com/watch?v=yVcUJiglLbU&feature=youtu.be
ResponderEliminarSí Santi, eso ya lo sé, pero cómo han secuenciado ese virus. He visto vídeos sobre ello y todo es ingeniería informática. En ningún caso se han seguido los postulados de Koch. De todas formas me da exactamente igual porque me atengo a las estadísticas y quitando cuando al principio mataron a todos aquellos viejos en las residencias las cifras han sido normales hasta que se ha empezado con las vacunaciones que parece están haciendo el efecto deseado: están acabando con el futbol. En los últimos cinco días tres futbolistas han salido del campo con los pies palante.
ResponderEliminarNo entiendo qué quieres decir con “están haciendo el efecto deseado”.
ResponderEliminarPues eso, acabar con el futbol.
EliminarAquí hay bastante información sobre las muertes en el fútbol. https://factual.afp.com/http%253A%252F%252Fdoc.afp.com%252F9TP2U3-1
ResponderEliminar