lunes, 16 de marzo de 2020

Némaste

A mí Trump, ni fu ni fa, como cualquier otro mandatario del mundo mundial. Pero reconozco que si hay alguno entre ellos que tenga su aquel ese es él. Le veo hoy en un vídeo diciendo que lo de chocar esos esos cinco se debiera acabar de una vez por todas. Es una práctica antihigiénica, ha subrayado. Yo he heredado de mi padre esa misma repugnancia por dar la mano a cualquiera. Le vi muchas veces ir corriendo a lavarse las manos después de verse obligado a saludar a alguien. Y tenía acostumbrado a todo el pueblo a ponerle una palangana con agua y jabón para lavarse las manos una vez realizadas sus funciones profesionales. Claro, él veía de cerca el percal y sabía como mantenerse a salvo. 

Alguna vez les he dicho a mis hijas que en nuestros esporádicos encuentros debiéramos limitarnos al civilizado "námaste" de los orientales. Pero no hay manera. A ellas las educado para la promiscuidad, una palabra que de un tiempo a esta parte se trata de dignificar y, sobre todo, eufeminizar, cambiándola por socializar o, más estúpido todavía, empatizar. En definitiva, son cosas que promueven los curas en las iglesias y, luego, sus albaceas naturales, los socialdemócratas, institucionalizan en la sociedad. En fin, con ello hay que vivir y pongamos nuestras esperanzas en Trump para que avancemos un poco en el proceso civilizatorio. 

Por lo demás, sigue la gran dégringolade. A estas horas de la mañana ya vamos por un 10% de caída en la bolsa nacional. Un cuarenta y tantos por ciento en la última semana. Y ya sabemos lo que quiere decir eso: que al haber menos harina habrá más mohína. En cualquier caso menudean cada vez más en YouTube los vídeos de cariz apocalíptico. O conspiranoicos. Incluso, ayer oí a uno que avisaba del inminente cierre de internet. O, en su defecto, de las redes sociales. Por lo visto, el plan de los Mabuse, Moriartis y demás de turno, es dejar aislada a la gente como fórmula ideal para moldearla a placer. Según esos agoreros se avecinan unos cambios del sistema que lo van a dejar que no lo va a reconocer ni su madre. Personalmente, pienso que habrá ajustes duros e, incluso, al final puede que optemos por decir némaste en vez de darnos besos y chocar las manos, pero, por lo demás, seguiremos en las mismas, es decir, la mitad de la población sin otro proyecto de vida que el de sacar a cagar al perro tres veces al día. 



caló el chapeo, requirió la espada,
miró al soslayo, fuese y no hubo nada.

l soslayo, fuese y no hubo nada.


2 comentarios:

  1. Lo del Námaste díselo a Placido Domingo ,que con esto del corona Virus y el Corinna Virus lo han dejado un poco olvidado.Como Greta y a tantos otros y otras(que no se me olvide el Genre).De Trump qué quieres que te diga.Por lo menos nö me aburre y dice las Cosas Claras,nö como el Resto de descerebrados.

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  2. No estoy muy al día, pero algo me han dicho sobre Plácido Domingo. Ya te digo la cola de féminas que debía tener todos los días a la puerta.

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