El gobernador, o el alcalde, que no sé, de New York New York ha pedido a los empresarios que prescindan del teletrabajo y hagan regresar a sus empleados a las oficinas. El problema consiste en que hace un año, cuando empezó el circo, les pidió exactamente lo contrario. Y es lo que tienen los experimentos, sobre todo si son sociales, que nunca sabes en lo que van a venir a dar. Y lo que han dado en este caso es, precisamente, que los empresarios están encantados con el ahorro que el invento les proporciona y los empleados con la comodidad de no tener que pasarse media jornada desplazándose. Así que el gobernador, o alcalde, se va a tener que comer el marrón el solito porque cuando alguien piensa que con el cambio han mejorado sus expectativas es muy difícil que esté dispuesto a dar marcha atrás por amor al gobernador, o al alcalde.
¿Y en que consiste el marrón que se va a tener que comer el gobernador/alcalde? Pues muy sencillo: el de los miles de locales con sus correspondientes empleados que daban servicio a la ingente masa de chupatintas que cada mañana arrojaban los metros y trenes en el centro de la ciudad. Ahora, por mor de la conminatoria petición que el gobernador hizo a los empresarios hace un año, todos esos negocios están quebrados y sus antiguos dueños y empleados... pues ya se pueden imaginar, como cuando la ley seca, o sea, mafias y todo eso. Porque una cosa es segura: la gente no se queda de brazos cruzados y a verlas venir.
Bueno, cosas por el estilo y de las que nadie habla las hay por ahí a montones. Son las inevitables consecuencia de las decisiones que se toman mirando la realidad por el ojo de la cerradura. Lo que veo, entonces, es el todo y actúo en consecuencia. Es la lógica que impera en este mundo dominado por expertos y monitores. Los tíos se lo saben todo, pero solo de lo suyo, e ignoran todo lo demás. Y hay que ver la confianza en uno mismo que da esa mezcla explosiva.
En fin, vamos a ver lo que da de sí la cosa, pero, en cualquier caso alquilar un local en centro de New York New York debe estar tirado en estos momentos.
sigo pensando que a los políticos actuales no hay matarlos.Hay una salución mejor,que ya se le ocurrió a Adolfito:a Madagascar.Y a otra cosa.Eso sí,qué alegria se llevarían los Lemures.O son Lémures?
ResponderEliminarMontarlos a todos en un barco y dejarles en medio del océano a la deriva. Con todo lo que saben no iban a tener problemas.
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