Eric Claptom y Van Morrisson han escrito unas hermosas canciones con las que pretenden despertar las conciencias de los sometidos por propia voluntad, como por otra parte lo son todos los sometidos. Toda esta mierda de gente que cifra el límite de su rebeldía en hacerse un tatuaje. Tatuaje, pendientes y perro y, a ver, dígame qué polla tengo que chupar. Bueno, supongo que siempre ha sido así y que tire la primera piedra el que no haya chupado mil pollas.
Ayer veía un vídeo en el que Miguel Anxo Bastos debatía con unos chavales guatemaltecos. ¡Oye! Ya le puede echar toda la clarividencia que quiera el Sr. Bastos que de nada le va a servir para desatar lo que siglos de catequesis dejó atado y bien atado. La dichosa superioridad moral a precio de saldo. No hace falta más que tener una ideología. O tener un perro, que también es una ideología. Incluso hacerse un tatuaje también lo es.
Uno ve esas manifestaciones que hay por todos lados y sí, es bastante gente, pero, ¡leches! ¿De dónde sale tanta policía? El Estado ha ido criminalizando miles de actitudes que antaño fueron legales con la única finalidad de reclutar policía. Hay que perseguir la droga, claro, y a los maltratadores de perros... bueno, y de perras también. Y así voy formando un ejército de sicarios que en un momento determinado me pueden servir para ver si la gente lleva la mascarilla adecuadamente colocada. ¡Que eso es muy importante, oye! ¡Que nos estamos jugando la vida!
Esa es la principal conclusión que estoy sacando de lo que estoy viendo: que hay policía para parar un tren. De hecho ya han conseguido convertir a cada ciudadano en policía de su vecino. ¡Súbete la mascarilla! Y no te digo nada si llegan a enterarse de que los perros solo te gustan si están a la bourguiñón. Todo lleno de ciudadanos ejemplares deseosos de chupar todas las pollas que hagan falta con tal de que les dejen ir a la playa y cosas por el estilo
En fin, en cualquier caso les recomiendo que escuchen a Eric Claptom, THIS HAS GOTTA STOP, una bella canción, como todas las suyas.
Cada vez más me encuentro con gente cincuentona y sesentona,de mi edad,en los supermercados o en la gasolinera,tatuados,con pendientes etc... el problema es que dan un poco de pena.Fondones,envejecidos ..los tatuajes algo descoloridos...un desastre.Siempre hubo chupadores de pollas,y de culos..ahora más que nunca..
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