Como dice Cayetana, el escorpión socialista siempre vuelve. Por mucho que le salves la vida, él siempre tendrá el aguijón presto para clavártele al primer descuido que tengas. Esa fábula que debiera ser de enseñanza obligatoria en todas las escuelas desde primero de primaria. El resentido no tiene cura.
Por eso, señoras y señores, olvídense ustedes de los nacionalistas. El verdadero cáncer del mundo son los socialistas. Su única ideología es odiar al que le va bien. Su única estrategia es la venganza. Su única táctica, seducir a los adolescentes que andan en lo de matar al padre.
Así es, no les quepa la menor duda, que ese forúnculo supurante que es el nacionalismo no es más que la consecuencia de la perdida de defensas inmunitarias que produce ese cáncer que les digo. A los socialistas, con tal de poder fastidiar a los que saben cambiarse a si mismos sin necesidad de tutelas son capaces de empantanar todo el campo para que el juego sea imposible.
Es terrible, no lo olviden nuca, esa gente que es incapaz de constituirse como individuo. Siempre andan por ahí a la busca de un ser libre para clavarle su aguijón ponzoñoso. Sólo así pueden liberar algo del odio que les impide respirar con normalidad. Así que estén atentos, porque el escorpión se camufla entre la hojarasca y te puede picar cuando vas distraído paseando. Pero si ven uno, no lo duden, aplástenlo con todas sus fuerzas hasta que rezume la última gota de odio que le corroe por dentro.
En fin, el puto ser humano que no hay forma de que venga de fábrica con los deberes de la libertad de espíritu hechos.
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