martes, 11 de agosto de 2020

La eterna obsesión

A comienzos del siglo XIV mandaban los señores feudales, pero la Iglesia les hacía contrapunto. El poder nunca ha sido omnímodo; siempre ha estado disputado por dos o más instituciones que, al querer robar a los mismos, se estorban y, como consecuencia se llevan a matar. Esto lo vio meridianamente claro Juan Ruiz, más conocido como el Arcipreste de Hita. Escribió:  

"Hurtaba la raposa a su vecino el gallo;
veíalo esto el lobo, mandábale dejallo;
decía no estar bien lo que es ajeno hurtallo;
el no veía la hora para poder tragallo."

O sea que no se extrañen por lo revuelto que está el cotarro en el ruedo nacional: entre lobos, raposas, y demás por el estilo, tenemos unos cuatrocientos mil ya sea tragando ya sea afeando la acción de tragar hasta que les llega la hora de tragar a ellos. No veo más solución que volver a la ley de alimañas del Antiguo Régimen, o sea, que paguen a la gente por cazarlas. ¿Se imaginan el regodeo generalizado si se pudiese disparar contra esas cuatrocientas mil alimañas? 

Por lo demás Juan Ruiz pasaba de todo menos de lo que no se puede pasar: la eterna obsesión.

"Siempre está la lujuria doquiera que tú seas,
adulterio y fornicio siempre tú lo deseas:
luego quieres pecar con cualquiera que veas,
por cumplir tu lujuria guiñando las oteas." 

Pues sí, a eso se resume la vida; lo que pasa es que disimulamos. O nos autorreprimimos. O sublimamos, como dicen los argentinos, o sea que pasamos del sólido al gaseoso sin pasar por el líquido gracias a las altas presiones y las bajas temperaturas... y por eso es que nos salgan granos cuando adolescentes y tengamos mala leche cuando adultos. 

En fin, pasen de pandemias y agarren El Libro del Buen Amor. Seguro que les alegra el verano.    

5 comentarios:

  1. pues una muy buena recomendación.En ese libro está las cuatro reglas de la vida.Lo demás está ahora algo negro,perdón ,de color de hormiga,como dicen ahora los finolis

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  2. Los proscritos de Alar decían, más negro que el sobaco de una hormiga.

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  3. Eso de robar a los mismos y se estorban" oye ,Pedro,con eso y lo de la Jodienda ,lo has dicho todo.El Antiguo Testamento en cuatro líneas..qué maravilla.Mejor que Gracián,no se puede decir más en tan poco espacio.

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  4. Gracias, Nacho, me sube mucho los ánimos saber que alguien me entiende.

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