sábado, 30 de octubre de 2021

De lesa humanidad

Pizarro, por poner un ejemplo, era analfabeto. Lo cual no le impidió llevar a cabo una de las mayores empresas civilizatorias de la historia moderna. Sí, ya sé que hoy día está muy cuestionado por el socialismo rampante eso de que fuesen civilizatorias aquellas empresas, pero voy a pasar de ello porque, como se decía antaño, a palabras necias, oídos sordos. A lo que quiero ir es a que lo que hizo Pizarro solo se puede hacer con una cabeza bien amueblada. O sea, que para nada saber leer y escribir le hace a uno más sabio. No niego que en ocasiones puede ayudar, pero, también, a veces, solo sirve para idiotizar a causa de poder acceder a lecturas a las que no se tiene derecho. Porque, miren ustedes, entre las verdades incontrovertibles que asolan el mundo desde que Lutero clavase aquellas noventa y cinco tesis en la puerta de la iglesia del palacio de Wittenberg destaca la que hace referencia a la educación pública que, según los protestantes, y por supuesto sus herederos los sociatas, es la mejor cosa del mundo mundial para que los de abajo aprendan a obedecer a los de arriba. 

El caso es que sigo con mis escuchas de Rothbard mientras sigo paseando por los muelles del pesquero. Ahora, concretamente, el Manifiesto Libertario. Pocos temas, si es que alguno, de los candentes de la vida deja de lado ese libro . Pero de entre todos ellos el que más me ha impactado es el dedicado a la educación pública. Y es que justo lo que dice sobre el particular es lo que yo venía intuyendo desde que me liberé de las anteojeras que me había colocado la buena vida, entendiendo por buena adaptarse sin reservas a la condición de muerto viviente que proporciona el disfrutar de una renta vitalicia a expensas de los contribuyentes. Sí, paradojas de la vida, es muy duro acostumbrarse a vivir sin tener que luchar por la subsistencia. Porque, en realidad, eso no es vivir. Es pasear por el mundo el propio cadáver. Pero en fin, vayamos a lo de la educación pública. 

 Sostiene Rothbard que la educación pública es el mayor atentado a la libertad individual elevando el delito a la categoría de crimen contra la humanidad. Es, dice, un intento perverso de uniformizar lo que por naturaleza es distinto, siendo, precisamente, la diversidad de los individuos la mayor riqueza de la que dispone el mundo. Ese empeño que vienen teniendo las clases medias de unos siglos para acá de que todos los niños sean como sus hijos, capaces de recitar la lista de los reyes godos sin equivocarse ni en uno. Es absurdo no dejar que cada uno siga sus propias inclinaciones y las cultive de una forma natural. Pero, claro, así no se aprende lo que a los que mandan les interesa que se aprenda por encima de todo, es decir, a obedecer las leyes del Estado. A pagar con resignación todos los impuestos, a ir de buen grado a la guerra, a mirar tres o cuatro horas al día la televisión pública... claro que decir televisión pública es un puro pleonasmo... en fin, a hacer todo lo que beneficia a la mafia estatal.  

No voy a seguir porque para qué si está más claro que el agua que debido a esa política estatal es como hemos llegado a estar saturados de médicos, ingenieros, abogados, etc., y, sin embargo, absolutamente faltos de todos esos oficios que tradicionalmente se traspasaban de padres a hijos... y que proporcionaban una buena vida. Pero claro, hubo que insistir en lo de los rangos para acomplejar a los que, por muy útiles que fueran y muy bien que se ganasen la vida, no habían pasado por la universidad. Sí, todo esto de la educación, de Lutero para acá, ha sido un crimen de lesa humanidad.    

viernes, 29 de octubre de 2021

Casandras

Príamo y Hécuba, reyes de Troya, tuvieron hijos para todos los gustos. El primogénito, Héctor, les salió bastante bien, aunque el chaval cometió el error de matar a Patroclo, el novio de Aquiles, justo en el momento en el que Aquiles estaba pasando de la guerra porque Agamenón le había quitado a Briseida, una bella troyana que le había correspondido como botín de guerra. Bueno, aquella gente es que era muy de los de pel davant i pel darrera. En resumidas cuentas, que Aquiles se colocó el casco y la armadura y se fue a por Héctor. No tardó en pillarle y matarle y, luego, arrastró sus despojos por todo el campo de batalla por ver si así conseguía aplacar la ira que le estaba consumiendo por haber perdido el novio. 

El segundo, Paris, les salió demasiado guapo para cosa buena. Fue de su afición a las faldas que le llegase la desgracia a toda la familia. No se le ocurrió cosa mejor que raptar a Helena la mujer de Menelao, el hermano menor de Agamenón, el rey más poderoso de toda la Hélade. Ya saben como acabó aquello, aunque antes de la derrota total a Paris le dio tiempo de vengar la muerte de Héctor: le acertó a Aquiles con una flecha en el talón que era el único sitio vulnerable que tenía debido a no haber sido sumergido en la sangre del dragón. Tengan en cuenta que por algún sitio le habían tenido que sujetar para que no se les ahogase en aquella sangre milagrosa. En fin, que Paris, como era un elemento de cuidado andaba siempre en tratos con el artero Hermes que, seguramente, fue el que le descubrió el secreto del punto vulnerable de Aquiles. 

Entre Héctor y Paris había una chica, de nombre Casandra, que debía estar tan de coge pan y moja que hasta el mismísimo Apolo se encoño de ella. Con sus más y sus menos se llegaron a arreglar, ella le entregaba su prenda dorada y él, a cambio, le concedía el don de predecir el futuro. Pero ya saben lo que pasa con los hombres, aunque sean sean dioses, que una vez metida y sacada empiezan a escatimar sus promesas. Así fue que, sí, le dio a Casandra el don de la adivinación, pero se lo recortó con la malévola condición de que nadie se iba a creer sus predicciones. Y así fue como Casandra perdió su prenda dorada a cambio de a andar toda la vida desesperada, porque ¿se imaginan mayor faena que avisar que viene el toro y que nadie te crea? Es como para volverse loca, que es como en realidad acabó Casandra y, por ende, todos los que ejercen de tal. 

Porque esa es la cuestión que siempre hay por ahí, y no te digo ya en YouTube, multitud de casandras largando negras premoniciones. Porque blancas, a quoi bon si eso ya lo hace todo el mundo a nada que se meta un chute de cualquier cosa. Así que una premonición para merecer ser tenida como tal tiene que ser negra o apaga y vamos. Y de negras, ya digo, en la actualidad tenemos para dar y tomar, porque es que, además, como que el ambiente lo pide. ¿Qué mayor consuelo para tanta esperanza frustrada que escuchar a alguien decir que todo se va a ir a la mierda? Porque en esas estamos, en una gigantesca montaña de esperanzas frustradas a causa de la educación que se viene recibiendo de un tiempo a esta parte. Ya saben, los padres adolescentes, los maestros socialistas y, para rematar, los abuelos que se encargan de ir a recoger a los niños al colegio. En definitiva, una conjunción de circunstancias que hace que estemos acolechados... que así decimos en La Montaña cuando alguien está sometido a la tortura incesante del miedo inducido. Negras y mas negras desde todos los frentes. ¿Y quién es el que sabe cuales de entre todas esas casandras que largan sin parar se han acostado con Apolo? Desde luego que la mayoría no. Son simples impostoras. Pero... 

jueves, 28 de octubre de 2021

¡Yira, yira!

En mis paseos matutitos, al borde del alba, me suelo cruzar con una colla de recién jubilados, cuatro o cinco, que marchan ligeros, en perfecta formación y convenientemente equipados para el ejercicio al aire libre. Por frases sueltas que les pillo al tresbolillo se nota de lejos que chupan telediario de lo lindo. Ni que decir tiene que todos ellos portan bozal, diría yo que con arrogancia a juzgar por las miradas que me echan. Ese viejo, deben pensar, se la está jugando. 

La verdad es que uno nunca sabe nada a ciencia cierta. ¿Me estaré equivocando?, suelo preguntarme con frecuencia. ¿Debiera ajustar mi conducta a los dictados del telediario? De momento paso porque mi extensa erudición me dice que todas las grandes movidas de la historia, sin excepción, se han originado a partir de una mentira. Bueno, hace poco tuvimos ocasión de comprobarlo con lo de las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein. Indiscutiblemente había una necesidad urgente de apoderarse de su petróleo y prepararon el camino con lo de las famosas armas. Para quedar bien, ya saben, tan importante como es. Que todo resultase al final un bluf no es más que la consecuencia de estar occidente ya de retirada. Cualquier cosa que hagamos ya solo puede ser un desastre. 

Pero lo que les quería contar es la historia de la primera gran mentira debidamente documentada. La cosa comenzó con la milonga de las manzanas de oro. Zeus había invitado a Paris, hijo de Príamo, rey de Troya, a una cena a la que asistían Hera, Atenéa, o Diana, no recuerdo bien, y Afrodita. En un determinado momento, Zeus arrojó tres manzanas de oro sobre la mesa a la vez que decía: "para la más bella". Le pidió a Paris que hiciese de juez y éste no lo dudó: Afrodita, sentenció.

Era evidente que a Paris le iban las Afroditas y, ¿quién más afrodita que Helena en aquella Grecia aquea? En resumidas cuentas que Paris raptó a Helena y se la llevó a Troya. Para desgracia de Paris, y de todos los troyanos por extensión, Helena era la mujer de Menelao, uno de los reyes de la Helade. Aquello, desde luego, no podía quedar así. Menelao pidió ayuda a su hermano Agamenón  y éste organizó un ejército para ir a rescatar a Helena. Curiosamente, se daba la circunstancia de que Troya se encontraba situada justamente junto al Bósforo, es decir, el estrecho brazo de mar que une el mar Jónico con el mar Negro. O sea, que si los troyanos querían por aquel estrecho no pasaba ni dios. Ya, años antes de lo de Helena, los aqueos habían mandado una expedición de saqueo, los argonautas les decían, a las costas del mar negro y habían tenido serios problemas para salvar el Bósforo. Pero, nada, no se crean que toda esta geopolítica tuvo que ver con la guerra de Troya. No, en absoluto, la causa fue el honor mancillado de Menelao y, por extensión, de todos los aqueos por el rapto por Paris de Helena que, todo hay que decirlo, era la representación viva de Afrodita, es decir, que estaba de coge pan y moja. 

Ya ven, con lo de Troya los griegos mataron dos pájaros de un tiro: rescataron a Helena y tuvieron franco el paso por el Bósforo. Aunque todo hay que decirlo, a la épica de aquellas acciones le siguieron las tragedias que asolaron a muchos de sus protagonistas al regresar a casa. Sin duda había allí un cierto complejo de culpabilidad que cobró su peaje. 

Imagínense si nos vamos a creer todo esto que está pasando después de haber descubierto que la Ilíada no es en realidad más que un panfleto para blanquear uno de tantos pasajes negros de la historia. 

En fin, como reza el tango:

"Verás que todo es mentira
Verás que nada es amor
Que al mundo nada le importa
¡Yira, yira!"

miércoles, 27 de octubre de 2021

De Chomsky a Liusivaya

A sus 92 años, Noam Chomsky lo ha vuelto a hacer. Ha pedido a las autoridades que por lo que más quieran encierren a todos los no vacunados en sus domicilios y no les dejen salir ni a por alimentos ni nada. Hasta que se mueran de hambre, ha rematado. El bueno de Noam fue declarado en su día por el New York Times el pensador vivo más importante del mundo. Otra, en definitiva, como lo del Anís del Mono: soy el mejor, la ciencia lo dijo, y yo no miento. En cualquier caso, Noam se apuntó a la moda de la gramática generativa e hizo algunas aportaciones al parecer originales. Claro que, lo del pajeo mental está muy sobrevalorado desde que los tractores hacen el trabajo realmente importante. En realidad, lo de la gramática generativa, a lo que yo sé, es poner las palabras en el mejor orden posible a efecto de que la gente entienda lo que quieres decir. Lo que siempre se llamó sintaxis. Cualquiera que se haya puesto a escribir cuatro días seguidos cae en la cuenta de que escribir bien no es más que eso, poner las palabras en el orden adecuado, lo que, desde luego, no es fácil. Pero bueno, quién soy yo. 

Sea como sea, las cosas de Chomsky han llegado muy lejos. No hay iletrado de izquierdas, perdón por el pleonasmo, que a la primera de cambio no te suelte que Chomsky dijo esto, Chomsky dijo lo de más allá. Lo dicho, Chomsky tiene lábel de Anís del Mono. Como el New York Times, nuestro El País sin ir más lejos, y todos esos catecismos de la ideología tipo Sermón de la Montaña: tú limítate a ser un pobre de espíritu que yo te organizo la vida. No ha habido, ni hay, ni habrá, ideología que funcione mejor que esa. No por nada sino porque deja mucho tiempo libre para ir al bar. Y Chomsky sabe estas cosas y se aprovecha. Un pillín. Y ahora nos sale con esas de matar de hambre a los que no quieren pasar por el aro. Bueno, supongo que a alguien con noventa y dos años a las espaldas hay que reírle cualquier gracia que haga. 

Yo, para lingüista, gramática, generativas o no, y, sobre todo, con salero, no he conocido a nadie como a Liusivaya. Liusivaya es un muchacha rusa que a los dicisiete años fue enviada por sus padres a Irlanda a aprender inglés. Allí tuvo una historia con un chico español y quedó prendada, no del chico sino del idioma que hablaba el chico. Así que, sin más, les dijo a sus padres que se venía a España a vivir. Dicho y hecho, a los diecisiete ni una palabra de español y, a los veintiséis, vean ustedes sus videos en youtube y comprueben por ustedes mismos. Porque no solo es como habla el idioma, que alucinas, es que, además, de Sermón de la Montaña nada de nada sino todo lo contrario. Ya ven, y El País sin decir esta boca es mía. En fin, que, como ven, unos llevan la fama y otras cardan la lana. 

En definitiva, lo que va de Chomsky a Liusivaya. De una época a otra. De la ficción a la realidad. 

Y ya está to dicho .  


martes, 26 de octubre de 2021

Fachoesfera

Se diría que siglo y pico de socialdemocracia ha llevado al mundo a un callejón sin salida. Ya sé que suena angustioso, pero estoy convencido de que algo de eso hay. Tanto ceder parcelas de responsabilidad personal al Estado a cambio de vacaciones a la orilla del mar, ¡vaya un tostón!, nos ha llevado a donde estamos, o sea, a millones de personas por las calles pidiendo a gritos que nos devuelvan la libertad cedida. Y claro, el Estado responde: lo que se da no se quita... y se ha inventado lo del virus que es algo así como ese collar eléctrico que ponen a los perros para que no se desmanden. Miedo en vena, en definitiva.

Lo que pasa es que a todo se acostumbra uno, a los collares y a los virus. Cada vez más gente se levanta del sueño que parecía iba a ser eterno. Y donde hay gente levantada de inmediato surge el político que ve nicho para sus aspiraciones. Ya se empiezan a ver diputados en diversos parlamentos que más o menos tibiamente se empiezan a poner del lado de la fachoesfera, que así es como un ministro francés ha llamado a los que reclaman libertad en las calles... ¡el pobrecillo, que falta de imaginación! 

Francamente, no creo que todo esto se vaya a resolver por las buenas. Hay tanta gente viviendo divinamente de la escroquerie del Estado que va a ser muy difícil convencerles de que tienen que dejar de meter la mano en el bolsillo de la gente. Todos esos ejércitos de funcionarios a los que no les aprieta nada. Gente que vive en un perpetuo estado de ¡viva la pepa! En el mejor de los mundos como decía Panglós. No se sostiene, los números no engañan. 

Pues sí, esa es la cuestión, que la fachoesfera cada vez es mayor. Lo cual, como no podría ser de otra forma, le hace ganar confianza en sí misma. Ya no se corta un pelo y empieza a dar miedo. Cada vez más jueces se empiezan a poner de su parte. Por contra, el poder ejecutivo no para de contratar más policía y de comprar más artilugios antidisturbios. Es lo típico de los fines de época. O de caída de los imperios, si mejor quieren. No creo que tarde en llegar el sálvese el que pueda. 

¡Ya te digo, el virus! ¡Con lo fácil que es acogerse al sagrado de los bares! No creo que el mundo haya vivido nunca semejante pantomima. 

lunes, 25 de octubre de 2021

Liviandad y fervor de mancebo

Seguía escuchando a Rothbard mientras seguía paseando por los muelles del pesquero, cuando, de pronto, me sacaron de mi ensimismamiento las siguientes palabras de San Agustín:

"Estando tanto tiempo persuadido de mí con engaño que sabía la certeza de la verdad, había hablado con liviandad y fervor de mancebo muchas cosas dudosas, como si fueran averiguadas"

Es que Rothbar se había puesto a explayarse a gusto sobre la figura de Adam Smith y, por así decirlo, le estaba poniendo a caldo. En resumidas cuentas, que era un plagiario que no tenía ni pajolera idea de economía y que, debido a la estratosférica fama que tuvo y tiene, ha hecho un daño incalculable a la ciencia económica ya que se equivocó en prácticamente todo. Sobre todo en lo de la teoría del valor. Para Smith, contradiciendo las enseñanzas de los escolásticos españoles, el valor de las cosas es objetivo: está marcado por lo que cuestan las materias primas de que se componen y las horas de trabajo que ha costado fabricarlas. Que la gente las desee más o menos para Smith no cuenta nada. O sea, que para Smith una habitación de hotel en Benidorm tendría que costar lo mismo en agosto que en enero. 

En fin, yo ya había oído a Huerta de Soto hablar mal de Smith en lo referente a lo del valor objetivo, pero es que Rothbard no le deja títere con cabeza; se tira como diez páginas de puro regodeo poniéndole a parir. Bueno, como aperitivo para lo de Smith se entretiene un buen rato descalificando a su amigo y mentor David Hume. 

Así las cosas, y dado lo documentada que es la opinión de Rothbart no me queda más remedio que admitir que he hablado en multitud de ocasiones con liviandad y fervor de mancebo refiriéndome a Smith al que he puesto por las nubes mil veces así como recomendado su lectura. ¡Que duro es el oficio de bloguero! Casi más duro que el de tertuliano.

domingo, 24 de octubre de 2021

M´explicu

Sigo escuchando la Historia del Pensamiento Político de Murray Rothbard mientras sigo paseando por los muelles del pesquero. No es que sea un gran plan, pero ya me dirán ustedes dónde puede encontrar otro mejor un viejo escacharrado. Sea como sea, esa obra es un monumento a la minuciosidad. Porque, claro, tendemos a pensar que lo que estamos viviendo ahora es excepcional en cuanto a la cantidad de gente que aunque no tenga nada de interés que decir se pasa el día largando, por tierra, mar y aire... los periódicos, la televisión, la radio, las redes y, last but no lest, lo de siempre, es decir, los libros. Yo mismo estoy aquí, con este blog, intentando dar la matraca sin parar. 

Pues no, señores, de excepcional nada de nada. En cualquier época histórica el mundo ha estado lleno de gente que se ha esforzado por dejar constancia de su particular visión de la realidad. Por eso hay millones de archivos llenos hasta los topes repartidos por todo el mundo. Y millones de ratas royendo los legajos tratando de sacar algún alimento de ellos. Sin la menor duda, Rothbard es una de esas ratas aventajadas que sabe olfatear donde está lo de mayor sustancia. Es impresionante cómo con la excusa de la economía va entretejiendo un entramado de información política que deja meridianamente claro que la política no ha sido nunca otra cosa que las tretas utilizadas por los privilegiados para mantener y acrecentar sus privilegios. La ley de hierro de la oligarquía lo han llamado algunos. Lo que pasa es que el hierro también tiene fecha de caducidad... y si no que se lo pregunten a aquellos aristócratas franceses de finales del XVIII. 

La ley de hierro de la oligarquía es algo que suena un tanto rimbombante, pero, a la hora de la verdad, es la cosa más más sencilla de entender del mundo. M´explicu, que diría Anxo Bastos. Alguien, porque es habilidoso en los negocios, acumula un gran patrimonio. Y ya saben lo que pasa con las cosas grandes, que cuesta un gran esfuerzo mantenerlas en funcionamiento. Rápidamente le empiezan a salir grietas por aquí y por allá. Entonces el habilidoso con los negocios empieza a desesperar y no le importa recurrir a lo que sea con tal de que no se le vaya abajo el chiringuito. Al final siempre dan en lo mismo, untar a unos cuantos políticos para que dicten una ley que les favorezca, no importa todo lo injusta que sea la ley. Porque escusas non petitas nunca faltan. Es que si quiebro miles de personas se quedan sin trabajo es la acusatio manifesta. En resumidas cuentas, lo que ahí tenemos y que algunos llaman, como digo, oligarquía de hierro, no es más que la mafia del poder no parándose en mientes no solo para conservar sino para acrecentar sus privilegios. 

Se detiene Rothbard en hacer un pormenorizado relato de los tejemanejes que la mafia del poder francesa hace a lo largo del siglo XVII y XVIII para mantener unos privilegios desaforados  sin importarles una mierda las miserables condiciones en las que vivían las conocidas como clases populares. Posiblemente no haya en el mundo un monumento a la corrupción política que pueda competir con Versalles. Eso que van a ver ahora los regocijados y aniñados turistas no es más que el producto de muchos años de miseria y desolación de, como se suele decir, los de abajo. Más les valiera a los franceses dinamitar ese monumento, que, por otra parte, mas que monumento al poder parece que lo es al gusto hortera. En fin, como les iba diciendo, no hay mal que cien años dure ni cerdos a los que no les llegue su San Martín... las guillotinas siempre están ahí para hacer su trabajo cuando se cambian las tornas. 

Por lo demás, les seguiré contando según mis paseos por los muelles del pesquero me vayan ilustrando sobre la condición humana. 

viernes, 22 de octubre de 2021

Los pedos del buey

Paseo por los muelles del puerto pesquero mientras escucho la Historia del Pensamiento Económico de Murray Rothbard. En un libro sobre el mismo asunto que acabo de leer ponían a Las Cartas Filosóficas de Voltaire como el inicio de ese pensamiento. Voltaire, los fisiócratas franceses a los que conoció Adam Smith... bueno, llevo tres o cuatro horas escuchando y todavía no hemos llegado ahí. Todavía falta. Rothbard se remonta a Hesiodo, o sea, el primer escritor propiamente dicho del que tenemos noticia. Porque, ¿díganme ustedes si puede haber alguien que haya escrito un par de libros sin hacer en ellos alusiones a las cuestiones morales que suscita el dinero? Ya saben, Dios y el dinero, por ese orden, las dos mayores creaciones de la mente humana. Sigue, como es natural, con Aristóteles y Platón en los que ya se perfilan netamente las dos formas de encarar la realidad, como individuo o como masa. En fin, para cuando llegamos a Juan de Mariana, al que dedica una extensa biografía, ya llevaba más de dos horas de escucha. Afortunadamente los muelles del pesquero son generosos en bancos en los me siento o me tumbo según las apetencias del momento. 

En cualquier caso, de Hesiodo para acá, pongamos que 2.600 años, qué poco ha cambiado el mundo. Estamos en donde estábamos, es decir en el eterno combate entre los que piensan que el sustento cae del cielo, o sea, del bolsillo de los otros, y los que por contra piensan que hay que sudar para conseguirlo. Y al parecer esto nunca podrá cambiar porque es una cuestión puramente biológica. Uno nace con lo que nace y si viene corto de atención no le puedes pedir que aprenda a calcular. Pero como la naturaleza lo compensa todo, si trae falta de atención viene sobrado de instinto de supervivencia y, así es que, como por ensalmo, le brotan las teorías que preconizan la comunidad de bienes como forma superior de civilización. En definitiva, los cortos tienen una tendencia natural a apuntarse a las mafias del poder, meterse en política le llaman a eso ahora, para poder sobrevivir sin mayores contratiempos para ellos y creándoselos muy onerosos a los otros. Por así decirlo, las mafias del poder, el Estado, para que nos entendamos, rompen el orden espontáneo que viene a ser lo que había en aquella famosa Edad de Oro que a tan mal traer le traía a Don Quijote. Para Rothbar estaba claro, el Estado es el mal absoluto. O sea, el meterse a organizar vidas ajenas, como si las vidas ajenas no supiesen qué es lo que más les conviene. El poder se impone por la fuerza, y una vez constituido se dedica a promulgar más leyes que pedos tira un buey, como dijo no sé si Lao-Tsé o un discípulo suyo. Porque Lao-Tsé, en eso de la Edad de Oro era como Don Quijote.

Los pedos del buey siempre están encaminados a lo mismo: a incrementar su poder. Todas las leyes necesitan de alguien que las haga cumplir. O sea, que cada vez que el gobierno dicta una ley crea más funcionarios, con lo cual echa más cargas sobre los hombros de los que crean riqueza. Es decir, las leyes son palos en la rueda del progreso. Pero, claro, qué es lo que incrementa el poder del gobernante sino el disponer de cuantos más palos mejor para meterlos en todas las ruedas que estén girando. 

En fin, que como sostenía Juan de Mariana, que buenos disgustos tuvo por ello, lo único con sentido en este mundo es zepillarse a los gobernantes que no paran de tirarse pedos. 

miércoles, 20 de octubre de 2021

Facts

Facts:

-La inflación interanual está al 4%

-El ibex ha pasado de 6.300 a 9.300 en lo que va de año.

-El bitcoin cotizaba ayer a 67.000 dólares.

-El precio del petróleo ha pasado de 43 a 85 dólares el barril en un año.

-El crecimiento del PIB chino del último trimestre ha sido del o,2%

-Ni yo ni nunguno de mis amigos hemos conocido a alguien que haya muerto por eso que le dicen covid. 

-Las insistentes matracas del feminismo rampante no impiden que el audiolibro más solicitado en youtube sea "Como tratar a las mujeres" de Shopenhauer.

-Juan Ramón Rallo dedica hoy un vídeo a explicar por qué una persona tiene más valor que un animal. 

-La inmensa mayoría de la gente que va por la calle se acoge a la extraña moda de taparse la parte inferior de la cara con un trapo o similares. 

-El Papa argentino a pedido a las grandes  tecnológicas que censuren sus contenidos en el nombre de Dios.

-Los talibanes de Afganistán se han salido con la suya.

-Pfizer y Moderna han ingresado 93.000 millones de euros con la venta de vacunas. 

-La población de mayores de 65 años en España ha pasado del 16% al 20% en los últimos 20 años. 

-El índice de fecundidad de las mujeres españolas en 2020 fue de 1,18

-El orden de los factores no altera el producto y la suma del cuadrado de los catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa.



lunes, 18 de octubre de 2021

Mentes Formateadas

Cuanto más viejo me hago más me gusta la música punk, o heavy metal o como se diga esa forma de acojonar al personal utilizando recursos técnicos. Por ponerles un ejemplo, ni Frank Sinatra ni leches, para mí no hay interpretación de A May Way como la de Sid Vicius. Con sus continuas disonancias, como, por otra parte, tiene que ser cualquier "a my way" que se quiera preciar de tal. O ese argentino que se hace llamar Danann, que se revuelve como un toro rabioso contra toda la purria zurda que tiene al mundo sumido en la miseria de tanto dárselas de fieles discípulos del Sermón de la Montaña. 

Esa es la cuestión, que parece que ha llegado el momento en el que la guerra cultural no ahorra a nadie. Ahora, también han entrado en el juego aquellos a los que no les importa llamar perdedores y resentidos a los que antes se llamaba bienaventurados porque eran unos pobres de espíritu. Dado todo lo cual se pueden imaginar la rabia redoblada de los que creían que su superioridad moral nunca iba a ser cuestionada por las estrellas del rock. Y es que lo que aquí entra en juego es la crucial cuestión del modus vivendi: vivir o no vivir del trabajo de los otros. 

La verdad es que no tengo la menor esperanza de que el mundo vaya a salir alguna vez de esta dialéctica. Perdedores y ganadores. Ya lo dejó Nietzsche niquelado. Los perdedores, la inmensa mayoría, tienen una capacidad innata para aglutinarse y empujar todos a la vez. Los ganadores por contra, están tan a lo suyo que no oyen el rugir de la marea que crece. Hasta que empiezan a notarla encima: entonces reaccionan y comienza la guerra que, supongo, es en lo que estamos ahora. 

Por cierto que si quieren escuchar una crónica fidedigna de esta guerra en curso les recomiendo el canal  Jota DBS de YouTube. Una vez en el canal, diríjanse a la sección Mentes Formateadas. Esos videos me recuerdan a las crónicas que hizo Chaves Nogales de los años treinta del siglo pasado. Y es que la historia se repite más que el ajo crudo.

domingo, 17 de octubre de 2021

Hacérselo mirar

 


Ustedes se han preguntado alguna vez de dónde saca la chiquillería esas adscripciones ideológicas tan radicales. Ustedes se han seguido preguntando sobre el porqué de esa infinita tolerancia ciudadana hacia la inmundicia que orla absolutamente todos los zócalos de la ciudad. 

Una pista les puedo dar sobre lo de la chiquillería: ¿han conocido ustedes un solo maestro de escuela pública que no sea furibundo socialista? ¡Pero hombre de Dios, si hasta los de las escuelas privadas tienen esa enfermiza propensión! Desde luego que nada que ver con Don Jaime, aquel maestro que me preparó para el ingreso de bachillerato. Don Jaime, cuando los críos se le ponían pesados les hacía bajarse las medias hasta los tobillos y luego les hacía correr en círculo alrededor de los pupitres mientras él, sentado en uno de ellos, les iba atizando en las piernas desnudas según pasaban con una vara de mimbre como la que llevaba Antoñito el Camborio cuando iba a Sevilla a ver los toros. Y así fue que tantos alumnos de Don Jaime llegasen a tener titulaciones superiores. Los chavales de aquella escuela rural sabían lo que valía un peine, que bien lo pude yo comprobar cuando les acompañaba en sus excursiones por el campo bajo la batuta de Don Jaime. Todo lo que les enseñaba era práctico, desde construir una grúa a medir una tierra. Y desde luego que en aquella escuela no se cantaba el Cara al Sol como ahora dicen que se hacía en las escuelas de aquel entonces. La única ideología, si así puede llamarse, que se impartía en las escuelas que conocí en mi niñez era la lectura de los pasajes de El Quijote de más fácil comprensión.

Lo de la inmundicia en los zócalos, pues más de lo mismo. ¿Conocen a un solo maestro de escuela que no sea un ferviente amante de los animales? Porque, vamos a ver, ¿cómo se puede ser buena persona si no consideras a los animales como semejantes a ti? O sea, uno más de la familia, como se suele decir, aunque en este caso a ese uno más, por razones que se me escapan, se le permita cagar y mear en la calle. Bueno, si es lo que quiere la mayoría... o es que acaso no vivimos en una democracia. Que pa demócratas los maestros. ¡Dónde vamos a parar!

En fin, no sé, pero para mí que esto de los maestros habría que hacérselo mirar. 

sábado, 16 de octubre de 2021

Bosio y Martín



En Barcelona siempre hay unos cuantos de esos en el puerto. Eso representa unos cuantos, bastantes, miles de turistas que se diluyen entre los otros muchos miles que llegan por avión. Es la moda Barcelona, algo muy parecido a esto del covid que le dicen, es decir, un montaje mediático porque, sí, Barcelona era una ciudad muy agradable para vivir, sin prácticamente invierno y con todas las ventajas de una gran metrópolis, pero un sitio al que mereciese la pena ir a ver cosas, pues francamente no. Bueno, cabezas parlantes y cosas así, unas cuantas, pero museos, monumentos y demás, una verdadera birria por comparación a otras metrópolis europeas. Sin embargo, ya digo, se lo supieron montar y lo que eran antes telares hoy son hoteles y restaurantes. Lo que por lo visto no ha cambiado es lo de los burdeles que siguen siendo parte crucial del PIB de la ciudad. En resumidas cuentas, los obreros de cuando Mariona Rebull se han convertido en camareros y las calles costumbristas en hervideros de gente extraña a la búsqueda de sensaciones fuertes y rápidas. Por así decirlo, pocos sitios habrá en el mundo que hayan sabido adaptarse mejor a los tiempos que corren, es decir, tiempos de franquicia, o sea, que todos los sitios son más de lo mismo.

Santander hasta ayer era otra cosa. Por así decirlo, la provincia en estado puro. Todavía recuerdo cuando me llevaron a ver por dentro el Reina del Mar. Andaría yo por los once o doce y vivía a pupilaje en casa de unas señoras que conocían a alguien entre cuyas prerrogativas estaba la de poder dar acceso al barco a sus amistades. Como el Reina del Mar atracaba en medio de la bahía había que ir en lancha y luego subir por unas empinadas escaleras. Como hace ahora el práctico. El caso es que nada más llegar a la cubierta el carabinero que controlaba el acceso me reconoció. Había sido cabo de la guardia civil en Liérganes y me recordaba de cuando acompañaba a mi padre a los ágapes que se daban en el cuartelillo el día de El Pilar. Bueno, lo que les digo, la provincia en estado puro. Antes de bajar del barco alguien ofreció a mis patronas unos cartones de tabaco... no sé en qué quedaría aquello. Por lo demás recuerdo que el interior del barco, ni fu ni fa, o sea, una decepción.  

El caso es que ayer por la mañana me topé de sopetón con ese paquebote atracado en los muelles de Maliaño que antaño les decían. ¡Madre mía, qué cosa más deforme! Como un hotel de resort costero pero flotante. Muy parecido, también, a esos barcos que usan en Australia para transportar a no sé donde miles de cabezas de ganado. Apenas había amanecido y junto al barco había una ristra de autobuses para llevar a los turistas a los diversos lugares con encanto de la provincia. Mientras se hacía el trasvase de ganado, con perdón, Bosio y Martín amenizaban el acto. Seguro que había sido una idea del presidente Revilla. Claro, a la mayoría de la gente lo de Bosio y Martín no les dirá nada, pero para un montañés de toda la vida esa pareja es la esencia de la patria chica. Por así decirlo, Bosio y Martín eran los Glen Gould del pito y tambor. Bueno, supongo que ya saben de sobra a qué me estoy refiriendo cuando digo Glen Gould. 

Lo más curioso de todo este caso es que, después, hacia el mediodía, cuando estuve con Isi merodeando por el down town, no tuve la impresión de que por allí hubiese forasteros. O todos los del barco estaban en Santillana y Cabárceno o aquel era un barco fantasma. Porque, desde luego que allí cabían muy bien tres o cuatro mil personas que por mucho que se hubiesen desparramado por la ciudad se habrían tenido que notar. Un misterio, en definitiva. En cualquier caso y a D. G., nos falta mucho para llegar a la vulgaridad de Barcelona. 

En fin, que qué mundo éste con sus diversos dimes y diretes... sobre todo el del consumo responsable y sostenible. ¡Pues anda que no se ahorra combustible teniendo encerradas unos cuantos días a unos cuantos miles de personas en uno de esos paquebotes!

jueves, 14 de octubre de 2021

Jardines verticales





¡Servicios sociales para todos, qué carajo! Y más que vengan, también. Los políticos locales están que lo tiran. Han llenado la ciudad de anuncios pregonando su generosidad. Como diría Anxo Bastos, pareciera que están jugando al poker con garbanzos. ¡Por qué no arriesgar, si total...! 

Aquí al lado tengo la biblioteca general que le dicen. Como es un edificio enorme, para que no se diga, da trabajo a yo qué sé cuántos trabajadores y trabajadoras. Lo usan para estudiar algunos chavales y chavalas que no se sienten a gusto en sus casas y mujeres tirando a mayores que no es que no se sientan a gusto en su casa es que si no salen por ahí a lo que sea les da un soponcio. Bueno, también hay por allí algunos de esos ya en la cola de Caronte a leer el periódico. Se ve que quieren cruzar el Leteo convenientemente intoxicados. Como lo tengo aquí al lado no me queda más remedio que verlo cuando salgo de casa y siempre con la aprensión de imaginarme cómo debe ser la factura de la electricidad de semejante coloso. Pero nada, para los políticos como si fueran garbanzos. 

Unos metros más allá han inaugurado otro centro cívico de proporciones descomunales. Por lo visto tiene dentro un jardín vertical que, como supongo sabrán, es la horterada del momento. El que no tiene uno no cuenta para nada. Aunque por lo que he visto anunciado por doquier lo que hay allí dentro ahora es algo relacionado con lo cognitivo. ¡Ah, si es cognitivo, me callo!, dice la gente, y le parece bien pagar lo que sea con tal de que lo de lo cognitivo se abra paso entre las masas. Por cierto que esta mañana me he percatado de que esta noche alguien se ha entretenido en pintarrajear las inmaculadas paredes blancas con ocurrentes proclamas políticas: PUTO VOX, PUTO PP, PUTOS MADEROS...  cosas así, muy de intelectuales de izquierdas, profusamente repetidas para que el mensaje cale.  

Me pregunto, qué sería de las escuelas españolas si los maestros no pudiesen señalar a los alumnos, y alumnas por supuesto, un chivo expiatorio. Todo lo malo que pasa en el mundo, mis queridos niños y niñas, tiene como causa primordial a un Franco encarnado en sus herederos naturales, PP y VOX. Y ya está dicho to. Es lo de siempre, el mundo al revés, porque para herederos naturales del monstruo los sociatas de todos los partidos que son los que se aprovechan de todo el juego al poker con garbanzos que dejó organizado el franquismo. Hay mucha tela que cortar en clave freudiana en todo esto. 

Pero, pelillos a la mar, porque lo importante es que la gente esté contenta, para lo cual solo se necesita una cosa, que ni por mientes se les ocurra pensar en lo que están pagando por lo que la generosidad de los políticos les proporciona. ¡Ya te digo, jardines verticales!

miércoles, 13 de octubre de 2021

Nofiesta Nacional

Coincidiendo con el día de la fiesta nacional me llega un mensaje en el que se describen hechos ominosos acaecidos en una universidad catalana. Claro, yo de Cataluña me lo sé más o menos todo. Es que he leído unas cuantas veces hasta el final  el Quijote. ¿Y qué se encuentra Don Quijote nada más llegar a Cataluña? Pues, en el countryside, bandoleros que campan por sus respetos y, en la city, chorizos que se enriquecen con cabezas parlantes... lo que no quita para que también la considere archivo de la cortesía, albergue de los extranjeros, hospital de los pobres, patria de los valientes, venganza de los ofendidos y correspondencia grata de firmes amistades. Sí, he vivido allí unos cuantos años y doy fe de todo lo que dice Cervantes. Allí mandan los bandoleros, eso sí, muy educados y efectivos. 

Me hacen gracia esos estudiantes constitucionalistas que se sienten ofendidos porque los bandoleros les han roto el chiringuito. ¿En qué cabeza cabe ir de frente en tierra de bandoleros y de cabezas parlantes? A esa gente hay que abordarla de costado y ocultando las intenciones bajo siete velos. Pero claro, los que se dicen constitucionalistas son los que menos leen el Quijote y, si lo leen, los que menos le entienden. ¿Se imaginan hablarle a Don Quijote de constituciones? Pa constituciones, mis cojones, hubiera respondido. 

Lo suyo, allá, es como aquello que decía Erasmo de los banquetes: bebes o te vas. Pues en Cataluña te compras un trabuco o una cabeza parlante o te vas. Es lo que hice yo, largarme. Imagínense, estar todo el día comiendo en restaurantes de lujo, viajando de cinco estrellas, recibiendo comisiones, etc., a cambio de tener tratos con los bandoleros de la industria farmacéutica... que también tienen algo de cabezas parlantes. Pero sí, si te agencias esos instrumentos puedes plantar allí el chiringuito en donde quieras que nadie vendrá a molestarte porque de inmediato te identificarán como uno de los suyos.  

Así que, celebren todo lo que quieran los españoles la fiesta nacional que los catalanes com cal se lo pasarán por el forro. Porque el Quijote no engaña y hay lo que hay. Yo por mi parte soy partidario, perdonen la redundancia, de celebrar las nofiestas nacionales. Es lo mismo que el nocumpleaños que celebraban el Sombrerero Loco, la Liebre de Marzo y el Lirón, en los sueños de Alicia. Tiene la ventaja de que no sabes los noaños que cumples, lo mismo que con las nofiestas nacionales no sabes en qué país vives lo cual entre otras cosas te evita tener que colocar chiringuitos constitucionalistas en una universidad catalana.  

domingo, 10 de octubre de 2021

El mentiroso está cojo

DW, la televisión oficial alemana, lo mismo que ese interminable ramillete de televisiones oficiales francesas, no paran de informar sobre lo desesperada que es la situación en el RU. Las consecuencias del Brexit, claro está. Sin embargo, mis hijas, que viven precisamente en Londres, nada han notado sobre el particular salvo lo de las colas de la gasolina. Por lo demás, hacen el habitual pedido al supermercado y se lo llevan a casa sin que falte nada. 

Es inevitable que cuando la gente se asusta empiece, como primera reacción de defensa, a decir mentiras. Y no cabe la menor duda de que hay canguelo en las altas esferas de la UE, es decir, en Francia y Alemania que son los grandes beneficiados del invento puesto que son los que más tienen para vender. Porque, en cierta medida, la UE tiene algo de mercados cautivos. Con toda esa burocracia de Bruselas regulando hasta a qué hora puedes lanzar los P2. Londres ya se fue y Varsovia tiene un pie fuera, por no hablar de las tensiones disgregadoras que crecen imparables por doquier. 

Pero todo esto, de puro sabido, ya aburre. Lo que quería resaltar hoy es la desfachatez con la que se miente con vistas a conseguir unos fines. Los fines y los medios: siempre nos dijeron que los unos no justifican los otros. Pues, la Sra. Merkel, el Sr. Macron, entre otros, se pasan por el culo esas menudencias. Atizan a sus perros mediáticos como si estuviesen en una competición per veure qui la diu més grossa, que diría un catalán. 

Y ahí está el punto y la gravedad de toda esta cuestión, que cuando més grossa es la mentira con más entusiasmo se la cree la gente. Y nadie está libre de pecado. En lo de creerse las mentiras, quiero decir. Nos las cuelan por todos los ángulos. Y es que el campo mediático está lleno de maradonas, messis y ronaldos que donde ponen la intención generan la credulidad. 

Por ponerles un ejemplo, ahí tienen a Lea Salomé que desde que la vi el día que inauguraron France 24 quedé prendado de su potencia comunicadora. Parecía algo limpio al servicio de la buena causa. Aunque quizá no fuese más que el erotismo que desprendía su afortunada figura. Pues bien, véanla hoy día transformada en perro dogo del poder en curso. ¡Cómo trata a los opositores en el plató! Y por contra cómo trata a los de su correa. Se ha convertido en un personaje nauseabundo. Pero no para todos. Tengan en cuenta que un setenta por ciento de los franceses se han dejado inyectar la droga de la verdad oficial. Y de ese setenta por ciento, un porcentaje muy significativo opina que a los no inyectados hay que pasarlos por la piedra. Es lo que tiene el saber generar credulidad, que en realidad lo que estás haciendo es fabricar talibanes. 

En fin, sea como sea, como nos solía decir  mi madre cuando nos pillaba en flagrante contradicción, antes se coge a un mentiroso que a un cojo. Y no te digo, ya, cuando se da la circunstancia de que el mentiroso además está cojo, cual es el caso que nos ocupa. 

sábado, 9 de octubre de 2021

Mujeres Vecinales

Aprovechando las ventajas de un otoño benigno me suelo echar a andar, tanto para estar entretenido como para dar pábulo a la ilusión de que así me va a doler menos el sistema osteoarticular. Suelo seguir el carril bici que atravesando polígonos industriales y circunvalando factorías y centros comerciales lleva hasta los pueblos del fondo de la bahía. A veces, bordeando el mar llego hasta el puerto deportivo que hay cabe el extremo este de la pista del aeropuerto. Me suele llevar entre hora y media y dos horas llegar a término, es decir, con las condiciones físicas idóneas para trasegar una dosis generosa de cerveza. A veces, si se tercia, cual fue el caso ayer, acompaño la cerveza con una hamburguesa y ya no tengo que preocuparme en todo el día del suministro energético habitual. 

Ayer recalé en The Park Coffee&Bar, un chiringuito muy apañado que hay en el Parque Cros de Maliaño. Creo recordar que en el espacio de ese parque había una factoría que expelía humos sumamente pestilentes, pero eso era, por así decirlo, en tiempos de Maricastaña. Hoy aquello, con su piscina climatizada, sus canchas al aire libre, su bolera cubierta, sus juegos infantiles, su Frente de Juventudes, su estatua de Don Quijote, el chiringuito que les decía... en fin, que para sí quisieran un lugar tan guay los pueblos más ricos del planeta. 

Comía, como les decía, mi hamburguesa bien regada disfrutando de la apacibilidad del ambiente. Las mesas de alrededor, salvo una en la que había un par de extranjeros comiendo el chuletón de la casa, estaban ocupadas por jubilados absortos en sus móviles. Bueno, detrás de mí había una mórbida con perro que cada vez que se movía hacía temblar toda la tarima sobre la que se asentaban las mesas. Afortunadamente se fue pronto. En esas estando, levanto la vista del plato y me doy cuenta de que justo enfrente, tras los juegos infantiles, hay una pintada.


El que tuvo, retuvo. En estos pueblos que hoy son mayormente residenciales, pero que cuando lo de Franco eran muy industriales, los abuelos han hecho correr entre los nietos la leyenda urbana de que ellos fueron muy rojos, todo el día teniéndoselas tiesas al dictador. Así es que esos nietos tratando caer simpáticos a los abuelos que son los que mayormente les pagan sus vicios hacen pintadas que sintonicen con las leyendas urbanas que les han contado. Todos más rojos que Pepe Stalin, con perro, pendiente, tatuaje y, por supuesto, muchas birras. 

Acabada la colación, me levanto con cuidado porque mi sistema laberintico no está para tirar cohetes, sobre todo si ha caído un vaso de los de sidra lleno de cerveza. Avanzo unos pasos en plan torricante pero pronto me estabilizo. Sigo caminando y mi vista se posa sobre una pintada que hay en el muro trasero del frente de juventudes. 

 


A pesar de la somnolencia inducida que llevo encima me quedo pensativo. ¿Mujeres vecinales? Y además heroínas. ¿A qué se estarán refiriendo? Esto, sin duda, lo han pintado, también, los nietos rojos de los abuelos franquistas.  Seguro que las mujeres vecinales y por demás heroínas a las que se refieren son esas que no les cuesta nada cagarse en dios cual si fueran sopleteros en el País Vasco. En fin, mejor pasar del asunto y seguir camino en busca de un banco para echar una cabezada. 

Iba ya con medio regreso cumplido cuando al pasar por debajo de una autopista veo otra graciosa pintada. 



Esta, me dije, no es de rojos sino de CeNeTeros. Gente que se junta para asar sardinas en medio de una calle concurrida y para hablar mal de la corona y el clero. Sobre todo, que sea putera la una y pederasta el otro les da mucho juego. Por lo demás buena gente que se las apaña para no supeditarse en la vida a unos horarios estrictos.  

Por fin, encontré un banco que por su ubicación me pareció idóneo para lo de la cabezada. Y sí, unos veinte minutos o así estuve allí con la conciencia perdida. Hay que ver lo que repone eso. Me levanté con mucho cuidado por lo del laberinto que les decía y, una vez sólidamente asentado sobre mis pies, proseguí camino. Ya no quedaba mucho para llegar a puerto. 

viernes, 8 de octubre de 2021

La lascivia

El mundo, desde luego, ya no es lo que era. Iba yo absorto en mis abstrusas cavilaciones, por decirlo de alguna manera, cuando me ha pasado una chica corriendo acompañada de un perro. Era por donde lo que dicen muelle Gamazo y todavía no había amanecido. Corría un viento fresco del nordeste. De repente, la chica se ha caído al suelo aparatosamente. Deduzco que se he enredado con la correa del perro o algo parecido. La podía haber ayudado, pero cuando la he alcanzado continuaba en el suelo masajeando una de sus tatuadas piernas y jurando como un carretero. ¡Que la den!, me he dicho, y he pasado de largo.   

Me resulta de lo más curioso esta costumbre de soltar tacos sin venir a cuento que se ha apoderado de muchas mujeres. Voy de paseo por aquí al lado de casa y escucho. Apostaría a que las mujeres sueltan muchos más tacos que los hombres. Sobre todo abusan de las expresiones que incluyen la palabra cojones como pivote. Suena raro, porque sería más lógico decir que no les sale de los ovarios. Pero se ve que los ovarios les parece  cosa  de poca enjundia.

No sé, pero a mí todo esto como que me desincentiva.  Precisamente ahora, cuando la señora ministro de la cosa ha presentado en el congreso de los diputados un proyecto de ley por la cual se pretende poner multas de hasta 60.000 euros a los tíos que miren con lascivia a las tías. ¿Cómo voy a mirar yo con lascivia, ¡que mira que tengo para dar y tomar!, a una tía que te suelta: ¡no me toques los cojones! Pues no, la verdad, no creo que vaya a ser necesaria esa ley porque, a este paso, con tanta malsonancia, hasta la jodienda va a tener enmienda. 

En fin, supongo que las cosas son así porque Dios, el de Spinoza, escribe recto con renglones torcidos. Es decir, que todo lo que desincentive la lascivia es bueno para la lucha contra el calentamiento global. Porque, al fin y al cabo, ¿qué es la lascivia sino calentamiento?  

jueves, 7 de octubre de 2021

Euterpe


Zeus, la razón, le hizo nueve hijas a Mnemósime, la memoria, y se las dio como séquito a Apolo, el dios de las artes en general y de la música en particular. Son las conocidas como las musas, es decir las generadoras de la inspiración. La que se especializó en inspirar la música se llamaba, y se sigue llamando, Euterpe que, en griego, viene a significar "la muy placentera". Y es que la música cuando sintonizas con ella es placentera como pocas cosas lo son. 

Por así decirlo, la inspiración es privilegio de pocos por la sencilla razón de que pocos están dotados de razón y memoria a la vez. Los que lo están son la aristocracia del mundo, es decir, los artistas. El tiempo lo va borrando todo, los reyes, las batallas, los imperios que van y vienen, pero los nombres de los artistas se obstinan en permanecer. Y es por la sencilla razón de que son los que nos proporcionan las herramientas, sus obras, para que nos podamos reconocer a nosotros mismos a través de las emociones. 

El caso es que ya va para cuarenta años que vengo solicitando los favores de Euterpe con escaso, por no decir nulo, éxito. Hablando en plata, no me hace puto caso. ¡Y cómo me lo habría de hacer si mi memoria es negada para los sonidos! Sin memoria es imposible identificarlos. Y sin identificarlos, ¿a qué demonios te metes tú en camisa de once varas? Pero bueno, tampoco es que  yo quiera considerarme artista. Simplemente quiero entretenerme tratando de entender de qué va la música, sus entresijos, sus manipulaciones. Su magia. El descubrimiento del ciclo de quintas. II, V, I. 

Sí, algo he aprendido. Lo suficiente, pienso, como para no escuchar la música como un analfabeto. Sé de qué va lo que escucho. Diferencio, siquiera mínimamente, una interpretación de otra. Me refiero a la guitarra que es mi especialidad, por así decirlo. La limpieza de Ana Vidovic, la energía controlada de Stephanie Jones. En resumidas cuentas, que no sé que habría sido de mí en estos tiempos siniestros si no hubiese tenido el consuelo de la guitarra. 

martes, 5 de octubre de 2021

Por donde solía

Francia se las prometía muy felices con el precontrato que tenía firmado con Australia para la venta de submarinos convencionales por valor de 66.000 millones de dólares. Pero hete aquí que los australianos de pronto caen en la cuenta de que las cosas están volviendo por donde solían y que su alianza natural es con estodounidenses y británicos. Porque es que Australia está muy cerca de China y los chinos se están poniendo de muy poco fiar. Así que con submarinos convencionales no se va a sentir segura y decide sustituirlos por atómicos. ¿Y quienes son los que mejor hacen esos submarinos? Pues, naturalmente, estadounidenses y británicos. ¡A la mierda el precontrato con los franceses!

Francia, ni que decirlo tiene, está que trina. Y no para de insultar a los australianos y de rebote a británicos y estadounidense. Por así decirlo, ha empezado una guerra mediática para desprestigiar a esos países, sobre todo a la triunfadora Inglaterra que ni por mientes quieren que la gente se entere de que lo del Brexit podría haber sido un éxito. Bueno, los australianos, muy educadamente, han recordado a los franceses todos los miles de australianos que murieron en suelo francés, precisamente defendiendo a los franceses de sí mismos. Y los ingleses han dicho, de acuerdo tenemos escasez de algunas cosas, pero eso es "part of necessary post-Brexit transition". O sea, que ya contábamos con ello cuando decidimos dar el paso. “When people voted for change in 2016, and when people voted for change in 2019, they voted for the end of a broken model of the UK economy that relied on low wages and low skill, and chronic low productivity. And we’re moving away from that”, añadió Boris Johnson a preguntas de los insidiosos. O sea, que cuando la gente votó por salir de la UE, votó acabar con un modelo económico fracasado, basado en salarios bajos, bajas cualificaciones y una crónica baja productividad. Y ahora están saliendo de eso y pagando los naturales costes que toda transición conlleva. 

Por lo demás, como decía ayer el presidente de un partido político francés que preconiza el Frexit, tiene mucha gracia que ahora que conviene para desprestigiar a Inglaterra se llame al pleno empleo escasez de mano de obra. Por que esa es la realidad, que el paro en Francia es exactamente el doble que en Inglaterra. Y respecto a las estanterías de supermercados vacías no hay muchas diferencias a uno y otro lado del canal como mostraba en sendas fotos el político francés que les mentaba. ¡Pues anda que cuesta mucho enseñar fotos de lo que sea que te conviene! De todas formas, la escasez en uno y otro lado no es por problemas de producción sino de logística. Y por eso ha sido que diez mil chóferes del este de Europa se han ido disparados hacia Inglaterra atendiendo a la promesa de visa que les ha hecho Boris. Bueno, estas son noticias que cuesta encontrar de este lado del canal. Son las cosas de la guerra mediática en curso. Es la UE la que está en juego. O mejor dicho, lo que está en juego son los millonarios sueldos de los miles de burócratas de la UE. 

En cualquier caso, respecto de las escaseces en el RU, Boris ha insistido: "it’s the role of business, not ministers, to resolve such problem". Son los empresarios y no los políticos los que tienen que resolver estos problemas. ¿Se pueden imaginar a un primer ministro español, francés, italiano... diciendo semejante majadería? Pues sí señores, así corre la historia, más o menos como siempre, echando mano de las medias verdades, o incluso de las mentiras, para desprestigiar al que hoy es competidor y mañana puede ser el enemigo a abatir. Claro que el que más mano echa de esas armas es el que se siente perdedor. Es su última baza. 

domingo, 3 de octubre de 2021

Las Erinias

Primero fue la insistencia machacona en que te ibas a morir. Así consiguieron que la gente se quedase encerrada en casa sin protestar y haciéndose pajas mentales con la ayuda de Netflix. No problem, porque los precios del gas y la electricidad todavía estaban asequibles. Pues bien, la gente se murió lo que es normal que se muera y entonces empezaron a machacar con lo de que había que vacunar a todo el mundo porque con la vacuna se acabó con la viruela y que si patatín, que si patatán. Fue grandioso. Nadie se quiso quedar atrás. Había calado en la chusma que la viruela que se llevaba por delante a la mitad o más de la población era exactamente la misma cosa que una gripe que a duras penas mataba al 0,03 de la población. Ibas por la calle y por todos los sitios veías gente haciendo colas para que les dijesen si se iban a morir o no. Pero solo se morían los de siempre, es decir, los que estaban los primeros en la cola de Caronte. 

Hace un par de días estaba comiendo, muy bien por cierto, en un restaurante peruano y, al fondo, una pantalla de televisión no paraba de escupir detalles ominosos: que si el covid que si el volcán. A mi lado se ponía morado un mórbido de indudable procedencia andina ajeno a lo que, según aquella pantalla, se nos avecina. 

El caso es que hace dos días el senador por Kentacky, Rand Paul, oftalmólogo metido a político, sometía a escrutinio en el Senado al secretario de sanidad del gobierno de los EEUU, Xavier Becerra. Le pedía explicaciones por las medidas tomadas y añadía una serie de datos basados en la evidencia científica que no dejaban resquicio al pobre Xavier para meter baza más allá de lo del habitual comité de expertos. Pero Rand no le daba tregua e insistía en que era un ignorante, arrogante y autoritario. Nunca se había visto en este país cosa semejante, repetía una y otra vez. La cara de Xavier, ni que decir tiene, era de palo. Bueno, lo mejor de todo es que YouTube, que censura todo lo que cuestiona la política oficial, en este caso se ha apresurado a multiplicar los vídeos que exhiben esa audición. Está claro, cada vez hay más moros en la costa y el populus empieza a tener una necesidad perentoria de chivos expiatorios para aplacar a las furias. 

Porque es que la percepción de que la que se nos viene encima es gorda, muy gorda, ya no se la quita nadie de encima. En China, por poner un ejemplo, cada vez hay más apagones. Y eso que no ha empezado la gran demanda eléctrica del invierno oscuro. En Alemania, por su parte, Nacho nos lo confirmará, en televisiones y redes sociales se prodigan las pedagogías relacionadas con las maneras de sobrevivir a un invierno sin calefacción. Bueno, aquí donde vivo sobreviví a muchos inviernos sin calefacción. Te torturaban los sabañones, pero de ahí no pasaba la cosa. El problema, ahora, es que no me puedo sacar de la cabeza que mis hijas viven unos cuantos grados de latitud por encima de aquí. 

En fin, que pareciera que, entre unas cosas y otras, las Erinias me están haciendo pagar en estos años de vejez todas las tonterías, o barbaridades, que hice de joven... cuando nada se me ponía por delante y no paraba en mientes para conseguir satisfacer los más estúpidos deseos.  

sábado, 2 de octubre de 2021

Sofisticados y acatarrados





Me envía Santi esta foto que muestra cómo están las estanterías de un supermercado en Inglaterra. El dueño se ha apresurado a informar que es la consecuencia de haber votado salir de la UE. Ahora no se quejen. Y no digo yo que no haya en ello algo de verdad, pero tal y como está planteado es la típica expresión del pensamiento binario, ese que tan insufrible seguridad le proporciona a la chusma. Pero para desgracia de la chusma los cosas no van de una y su contraria o una causa y su efecto. En el mundo es todo una maraña de interacciones de las que, por desgracia, solo solemos captar un número muy reducido de ellas. En realidad, ya lo dijo Sócrates: solo sé que no sé nada. Lo cual es saber tanto que pocos son los que alcanzan semejante sabiduría.

Añade Santi a la foto un audio en el que me cuenta que los camioneros no quieren ir a Inglaterra porque el papeleo que tienen que hacer ahora les demora un par de días en la frontera. Seguro que hay algo de cierto en ello, aunque el comercio tiene millones de subterfugios para esquivar las lluvias inclementes. Camiones, desde luego siguen yendo y viniendo a Inglaterra cada día. Lo veo yo en mis paseos matutinos. Miren la foto que les adjunto.



Pues bien, en el vientre de ese ferry que entra por la canal de la bahía con las primeras luces vienen de Inglaterra tal cantidad de camiones que si no lo ves no lo crees. Dentro de unas horas saldrá de retorno a su origen igualmente lleno. No, miren ustedes, para mí que esa foto de las estanterías huele a burda manipulación, lo cual no quita para que sepamos que se están produciendo en el mundo unos desequilibrios muy preocupantes. Y uno de los mayores, al parecer, es la escasez de mano de obra. Cada vez hay menos gente en edad de trabajar y, lo más sorprendente, los que están en la edad no quieren oír hablar del asunto. Y de los trabajos duros, cual es el de camionero, ni te digo. ¡Vade retro! Bastante tengo yo con tener que pasear al perro. Con eso y una paguita me las apaño divinamente. Total, si las cañas en el bar del barrio están a euro... y siempre hay algún pringao que invita. 

Y ya saben lo que es el efecto dominó, que una ficha tira a otra y ésta a la siguiente y así hasta el infinito. Pues con la escasez de una cosa pasa lo mismo. Así, por la escasez de mano de obra, o de lo que sea, se esta produciendo el citado efecto y cada vez hay escasez de más cosas, sobre todo de materias primas. Eso es, al menos, lo que dicen por ahí. Y debe ser verdad porque los precios se están disparando. 

En fin, una cosa es cierta, cuando un sistema se sofistica basta un estornudo para desequilibrarlo entero. Y en esas estamos, excesivamente sofisticados a la vez que acatarrados. Nos puede llegar cualquier cosa. 



 

viernes, 1 de octubre de 2021

P2


No sé, quizá sea debido a que los medios han informado de un nuevo rebrote de la cosa, pero el caso es que esta mañana no había un solo peató
n por el muelle que no fuese debidamente enmascarillado con la P2 o similar. He creído percibir que algunos se separaban y ajustaban sus P2 a la vez que murmuraban algo al cruzarse conmigo. Como recriminatario o así. Es extraño, desde luego, porque, por ejemplo, el presidente de Croacia se ha dirigido a lo medios para decirles si no han tenido ya bastante con año y medio de amedrantamiento a la población. ¡Déjenlo ya, por favor!, ha añadido y, de paso, ha mandado suspender todas las campañas de vacunación que había en su país. 

El caso es que hay un tipo en Francia llamado Didier Raoult que está considerado como máxima autoridad en esto que ya va para más de año y medio que nos tiene entretenidos como nunca jamás cosa alguna consiguió hacerlo. Digamos que es el disidente oficial de la línea oficial, valga el juego de palabras. Con sus aires de profesor Tornasol no para de hacer vídeos en los que se le ve manoseando papelajos en los que, al parecer, están las pruebas irrefutables de la verosimilitud de sus teorías. Son papeles que vomita la impresora conectada a espectómetros y sabe dios que otros engendros del demonio. Ésta es la variante no sé qué, ésta es la variante no sé cual, y venga a barajar papeles.

Ya sé  yo de que va todo eso de los aparatos. Tenía un montón de ellos que habían costado una millonada al contribuyente para hacer más o menos lo mismo que se consigue haciendo soplar al paciente a ciertas distancias de una vela encendida. La distancia a la que consigue apagarla es indicio suficiente de  su capacidad pulmonar y flujo de sus vías aéreas. Así que nos podíamos haber ahorrado unos cuantos millones y molestias sin fin a los pacientes, pero, claro, de esa forma yo me habría quedado sin trabajo. 

Me manda Santi un artículo en el que dicen que aislaron el famoso virus y lo han cultivado en tejidos celulares. Bueno, supongo que todos las tejidos son celulares. Lo bueno en cualquier caso es que aquí en España, el ministerio de sanidad en concreto, parece no haberse enterado de tal hazaña científica. ¡Fíjate, aislar un virus! ¡Pues anda que no le cuesta millones al contribuyentes mantener todos esos laboratorios en donde cada día aíslan media docena de virus con los que después no saben qué hacer que no sea coleccionarlos! 

Sí, la gente se enferma y cuando no se sabe a qué es debido se le echa la culpa a un virus. Siempre ha sido así. Trabajé un tiempo en cuidados intensivos. Morían muchos viejos allí a causa de neumonías bilaterales que achacábamos a algún virus que pasaba por allí. La verdad es que eran viejos que estaban ya para el arrastre. Así todo, se les sometía a unas cuantas torturas para que su abandono de este mundo fuese más alivio si cabe. 

Sí, los virus son más viejos que los P2. Los antiguos les llamaban miasmas y pasaban de buscar tres pies al gato. Eran muy sabios los antiguos.