domingo, 3 de octubre de 2021

Las Erinias

Primero fue la insistencia machacona en que te ibas a morir. Así consiguieron que la gente se quedase encerrada en casa sin protestar y haciéndose pajas mentales con la ayuda de Netflix. No problem, porque los precios del gas y la electricidad todavía estaban asequibles. Pues bien, la gente se murió lo que es normal que se muera y entonces empezaron a machacar con lo de que había que vacunar a todo el mundo porque con la vacuna se acabó con la viruela y que si patatín, que si patatán. Fue grandioso. Nadie se quiso quedar atrás. Había calado en la chusma que la viruela que se llevaba por delante a la mitad o más de la población era exactamente la misma cosa que una gripe que a duras penas mataba al 0,03 de la población. Ibas por la calle y por todos los sitios veías gente haciendo colas para que les dijesen si se iban a morir o no. Pero solo se morían los de siempre, es decir, los que estaban los primeros en la cola de Caronte. 

Hace un par de días estaba comiendo, muy bien por cierto, en un restaurante peruano y, al fondo, una pantalla de televisión no paraba de escupir detalles ominosos: que si el covid que si el volcán. A mi lado se ponía morado un mórbido de indudable procedencia andina ajeno a lo que, según aquella pantalla, se nos avecina. 

El caso es que hace dos días el senador por Kentacky, Rand Paul, oftalmólogo metido a político, sometía a escrutinio en el Senado al secretario de sanidad del gobierno de los EEUU, Xavier Becerra. Le pedía explicaciones por las medidas tomadas y añadía una serie de datos basados en la evidencia científica que no dejaban resquicio al pobre Xavier para meter baza más allá de lo del habitual comité de expertos. Pero Rand no le daba tregua e insistía en que era un ignorante, arrogante y autoritario. Nunca se había visto en este país cosa semejante, repetía una y otra vez. La cara de Xavier, ni que decir tiene, era de palo. Bueno, lo mejor de todo es que YouTube, que censura todo lo que cuestiona la política oficial, en este caso se ha apresurado a multiplicar los vídeos que exhiben esa audición. Está claro, cada vez hay más moros en la costa y el populus empieza a tener una necesidad perentoria de chivos expiatorios para aplacar a las furias. 

Porque es que la percepción de que la que se nos viene encima es gorda, muy gorda, ya no se la quita nadie de encima. En China, por poner un ejemplo, cada vez hay más apagones. Y eso que no ha empezado la gran demanda eléctrica del invierno oscuro. En Alemania, por su parte, Nacho nos lo confirmará, en televisiones y redes sociales se prodigan las pedagogías relacionadas con las maneras de sobrevivir a un invierno sin calefacción. Bueno, aquí donde vivo sobreviví a muchos inviernos sin calefacción. Te torturaban los sabañones, pero de ahí no pasaba la cosa. El problema, ahora, es que no me puedo sacar de la cabeza que mis hijas viven unos cuantos grados de latitud por encima de aquí. 

En fin, que pareciera que, entre unas cosas y otras, las Erinias me están haciendo pagar en estos años de vejez todas las tonterías, o barbaridades, que hice de joven... cuando nada se me ponía por delante y no paraba en mientes para conseguir satisfacer los más estúpidos deseos.  

2 comentarios:

  1. La verdad es que de momento no se nota nada.Pero te digo una cosa ,querido Pedro,si hay apagones y la gente pasa frío este invierno,van a retomar las nucleares y a rascar otra vez carbón en el Ruhr .Y los Verdes se van a la mierda.Hace sólo unas semanas los verdes parecían que íban a presidir Alemania..y mira lo que les ha pasado..

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    1. Pues lo de las nucleares parece que va en serio. Como es lógico, después de tantos años con el invento la tecnología se ha pulido mucho. Dicen que ahora se pueden hacer con un mineral de baja radioactividad que no necesita refrigeración. No tengo duda de que a este nivel de consumo de energía se acabará por poner nucleares por todos los sitios. Y los verdes pasarán a mejor vida.




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