domingo, 5 de abril de 2020

Irresponsabilidad moral


Como algo hay que hacer para olvidarse de que estamos como estamos, surfeo por YouTube. Unas veces por las olas de lo cómico, otras por las de lo trascendente y, a la postre,  acabo por no saber quién va de lo uno, quien va de lo otro. Cantinflas, Emilio el Moro versus Sánchez Dragó, Jesús G. Maestro. 

El señor Dragó es quizá el paradigma de lo que ha venido a conocerse como pantomima full. Todos tenemos que conocer sus pequeñas preferencias de mierda, sus mierdosas andanzas de turista accidental, sus opiniones de señorito trasnochado, pero, sobre todo, su épico pasado antifranquista. En la última entrevista que ha concedido y que han colgado hoy mismo, por lo menos diez veces, sin venir mucho a cuento, saca a relucir el tema. Es como si fuera la parte más brillante de su currículum. La que da derecho a una plaza en el Olimpo de los dioses patrios. En fin, si tanto manosea el asunto es de suponer que será porque le ha dado sus buenos réditos. Así todo, como es hombre instruido, no deja de lanzar alguna perla aprovechable. La socialdemocracia, dice, es la fórmula política que promueve la irresponsabilidad moral... al cien por cien de acuerdo. 

Por otra parte, ayer colgó uno sus vídeos sulfurosos el profesor García Maestro. Como siempre, a modo de preludio, interpreta al piano un pasaje de Turina, Albéniz o cualquier otro clásico español. Y, desde luego que lo hace con garra. Y empieza su diatriba contra todos los tópicos que nos constituyen como sistema, que no sociedad. La transición, la constitución, las lenguas inútiles, las autonomías... lo que ya le conocemos de sobra, en definitiva, pero como para mantener el interés es imprescindible disparar algún tiro más alto de lo habitual, va y se nos descuelga con un desafío: ¿que alguien me diga qué libertades tengo yo ahora que no tuviese cuando el franquismo? ¡Caray! Se ve que las hordas correctas no le toman muy en serio, porque de lo contrario ya le habrían barrido del mapa. 

Pues sí, esa es la cuestión, la de la irresponsabilidad moral que tanto promueven las dictaduras y, no menos, como venimos comprobando desde que se murió el dictador, la socialdemocracia en curso. Lo sé a ciencia cierta porque mi vida esta partida por la mitad por las dos opciones políticas que, si bien se describen como irreconciliables, a estas alturas de la vida no sabría muy bien distinguir. Desde luego que no es cosa de ponerse ahora a hacer recuentos, pero si alguien me obligase, ahora mismo, de carretilla, le largaba yo unas cuantas libertades bien reales que había cuando Franco y ahora no hay en absoluto. Y para terminar, puestas en la balanza, por lo menos para mi, pesan cien veces más en el plato de la libertad, la de movimientos que respecto del trabajo y servicios sociales había por todo el territorio nacional cuando lo del innombrable que no estos matrimonios de mariquitas que hay ahora. ¡Pero por dios, si casarse es una mamarrachada! Se case quién se case y cómo se case. 

En fin, dejémoslo por hoy.

2 comentarios:

  1. A García Maestro,no se lo cojo..es una cosa bastante infumable.No me gustaría habermelo encontrado en la guerra Civil ,de comisario Político...con respecto a Dragó..yo digo siempre que es uno de estos a los que mató el Google.Ya no puede decir paridas por que le cogen siempre,esto del Google es la hostia en verso

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  2. Lo de comisario político me parece muy oportuno. Se ve que es un venao. Dispara contra todo lo que se mueve y, claro, de vez en cuando acierta y otras mil la caga.

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