"Perdónales porque no saben lo que hacen". No sé por qué se me ha tenido que venir esta frase bíblica a las mientes. Quizá haya sido porque he sucumbido una vez más a la tentación y esta mañana he visto un vídeo de Aitor, Un Abogado Contra la Demagogia. Nada expresa tan bien hasta que punto hemos perdido nuestras libertades, sostiene Aitor, que el aumento de grosor del código penal. En los últimos, no años sino meses, sencillamente se ha doblado. No hay actividad de nuestras vidas que vaya quedando libre de regulación con sus correspondientes sanciones en caso de que no te pliegues al gusto de los señores políticos. Y da igual el grado de racionalidad de la inmensa mayoría de esas regulaciones. Es más, cuanto más irracionales más celo pone la autoridad en hacértelas cumplir como en un alarde de entérate chaval con quién estás tratando.
Sigue sosteniendo Aitor que el truco es muy sencillo. Ya saben, el del almendruco. Dejamos que los mariquitas y bolleras se casen y que los trastornados cambien de sexo y lo presentamos como la prueba del nueve de que no paramos de conquistar las libertades que los curas y los fachas nos estaban negando y, en el entretanto, te la voy metiendo doblada en todo lo que concierne a tu vida privada que, a qué engañarnos, de privada ya no tiene prácticamente nada. Y si no, ¿díganme ustedes para qué es para lo que todavía no hay que sacar un papel previa cola en ventanilla? Ya, incluso para ir al bar hay que presentar credenciales en cantidad de países. Y ayer mismo leía que la ONU, en colaboración con la fundación Bill y Melinda Gates, ha presentado el modelo de pase sanitario que se va a usar a escala planetaria para absolutamente toda actividad que no sea cagar y mear en tu casa.
Pero todo esto es lo de menos. Lo demás es la compliance casi
generalizada. Y digo casi porque por ahí se ven manifestaciones callejeras, acosadas por la polícia, bien sure, que gritan: ¡no compliance! En español suena así: ¡no complaians! Compliance, por si no lo saben, es una palabra muy amplia que lo mismo sirve para designar la elasticidad pulmonar que para expresar todas esas características que tanto admiran los humanos en los perros: adaptación, obediencia, sumisión, resignación, aquiescencia... en fin, mover el rabo de puro agradecimiento.
Perdónales porque no saben lo que hacen. Bueno, Esaú tenía tanto sincio que le vendió a Jacob la primogenitura por un plato de lentejas. De Esau ya no se supo más. De Jacob que tuvo como cien mujeres y todas satisfechas. ¡Dios, no veo por ahí más que gente vendiendo la primogenitura por mucho menos que un plato de lentejas! ¡Son tantos los sincios que nos ha traído está educación para el buenismo y la empatía! Pour quoi pas me voy a privar si solo tengo que hacerme una prueba o meterme algo para que me den permiso. ¡Perdónales, Señor!

pues me he tenido que meter en Saint Google para saber lo que significa "sincio".Al parecer se usa en "ambito Cántabro".Lo que uno aprende.Sí,claro,Pedro.Esto es una dictadura ,pero sin gorras de plato ni subfusiles.Además,el personal se lo cree a piés juntillas.Y eso es lo peor.El universo lllleno de "sabios google",ignorantes y trileros."ESto es lo que hay",decía el otro día un famoso futbolista a propósito de la desastrosa situación en que se encontraba su equipo.Esto es lo que hay,Pedro
ResponderEliminarEsto es lo que hay, en efecto. Ahora te mando un vídeo para que veas.
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