miércoles, 21 de octubre de 2020

Desvaríando

 Quizá la pieza más decisiva para demostrar que todo esto que está pasando es un montaje de los políticos sea el hecho de que los mercados de valores siguen subiendo mientras la economía real está en bancarrota. He escuchado a multitud de expertos anunciando el famoso crack down ( todo a tomar pol saco) de un día para otro, pero nada, no aciertan ni una. La realidad, según otros expertos, es que las bolsas no bajan porque están comerciando con los trillones de deuda pública que bien pudieran ser en breve cuatrillones si la huida hacia delante lo precisase. Nunca olviden que una de las más exitosas artimañas de la comedia es la huida hacia delante: meterse en un lío mayor para salir del precedente. No hay nada más gracioso que ver a un idiota agarrarse a una fantasía mientras le llueven palos por todos los sitios. 

Pues sí, aquí, en esta Palencia en la que me refugié buscando anonimato para mis vergüenzas resulta que, ahora, las autoridades nos tienen sometidos a una extorsión que tratan de camuflar con el superferolítico nombre de confinamiento perimetral. Es para romper las cadenas de trasmisión del virus, argumentan. Claro, ha llegado el frío y las terrazas que veo desde mi ventana están vacías. ¡Más negocios al carajo! Pero no importa porque así se consigue que la unidad de intensivos del hospital local esté ocupada al 35%. ¡Fantastic! Bueno, en Melbourne hay 35 covid en la uci y las autoridades están que ya no les cabe una cerilla por el culo... pensando en las nuevas restricciones que van a imponer a la depravada población. Porque esa es la única realidad, que el poder sin terror es como la cerveza sin alcohol o el café sin cafeína: un puto aburrimiento.   

Y en el entretanto, en China como si tal cosa. Que tengo problemas de agua, pues le quito a India el territorio en donde nace el río que me interesa controlar. Que los catalanes, o vascos, locales se empeñan en darme pol culo, cojo, agarro, monto unos campos de concentración y los meto a todos allí. Que setecientos millones de mis conciudadanos viven en la miseria, mejor que mejor que quede tanta tela por cortar y tanta tierra por arar. Ya saben que no hay estabilidad social que se pueda comparar a la que se produce cuando hay mucha gente saliendo de la miseria. Sí, en China no hay problemas porque no hay políticos en el sentido occidental de la palabra. En china la política es real y nada mejor para comprenderlo que aquella manida imagen del ciudadano que quería parar a un tanque en la Plaza de Tianamen. Sí, entérense, China es Esparta derrotando a la democrática, y sobre todo corrompida, Atenas en las Guerras del Peloponeso. 

En fin, a saber. Aunque la experiencia demuestra que las deudas, una de dos, o las pagas, o hay ajuste de cuentas. Y no sé, pero mucho me temo que con todo lo que hemos huido hacia delante ya solo nos queda la segunda opción. O sea, que nos tendremos que poner a limpiar las armas para tenerlas a punto cuando llegue el cobrador del frac.  

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