viernes, 17 de agosto de 2018

Evacuando consultas

Hace un siglo o así que un poeta dijo que una gran nube mental estaba descargando su rayo sosegado. No sé lo que hubiera dicho de haber conocido internet, pero lo más probable es que no hubiese calificado al rayo de sosegado sino todo lo contrario. Porque da la impresión de que el conocimiento en la actualidad cabalga a lomos de una bestia desbocada. Si multiplicas el número de vídeos divulgativos que hay en la red por el número de visitas que tienen caerás en la cuenta de que lo que está salvando a la humanidad de la desesperación inherente al ocio obligatorio son los miles de millones de horas que dedica a buscar respuestas a todas preguntas que se le pasan por la cabeza que, como todo el mundo sabe, son infinitas. El animal que somos se eleva a la categoría de humano precisamente por su instintiva propensión a indagar en el porqué de las cosas. De todas las cosas sin excepción. Y cuando descubre lo más simple no hace otra cosa que iniciar una reacción en cadena. Una respuesta abre automáticamente un agujero que pide se llenado con premura. Una vez lleno surgen otros mil que te dan tarea para rato.Y al final, exhausto por el esfuerzo solo puedes constatar que no sabes nada. Pero por el camino estuviste lo suficientemente distraído como para no sucumbir a la tentación de administrarte una sobredosis de fentanilo para terminar con este extenuante viaje a ninguna parte que no sea la de perpetuar una especie que lleva en sus genes el estigma de la autodestrucción... precisamente ahora, mientras evacuaba consultas, escuchaba en la BBC a una piba que estaba entrevistando a un científico sueco que lo tenía claro: el futuro es más oscuro que trabajando en el carbón. Hagamos lo que hagamos ya no hay marcha atrás. El planeta ya está tocado y son inevitables las grandes conmociones sociales por la subida de los mares y las sequías. El dichoso gen que les decía: si no es a golpe de guerras, será por quemar carbón, y, si no, por sobredosis de fentanilo -70000 en un año sólo en EEUU-, el caso es luchar por mantener los equilibrios.  

En fin, qué mundo éste. Y menos mal que ya han secuenciado el genoma del trigo y con ello han abierto el camino a cultivarlo en los desiertos que si no...

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