¡Vaya, esto sí que es un terremoto! Mi madre hubiese dicho: como en "Miau". Se imaginan la de miles de andaluces que perdieron ayer su bien remunerado empleo que creían seguro de por vida. Porque todo lo demás, pelillos a la mar. Esto es muchísimo peor que cuando se acabó lo de Franco, porque entonces no había preparada una manada al acecho para hacerse con los puestos vacantes. Miren por ejemplo a Revilluca, lo poco que le costó pasarse de lo uno a lo otro sin más esfuerzo que el de ir a lo de Ribalaygua a comprarse otra chaqueta. Pero, ahora, en Andazulía, socialista va a significar apestado y a los caídos les va a costar levantarse. Una nueva invasión de zombies se avecina. E intentarán morder a todo lo que se mueva.
Es más de lo mismo de lo que pasa en "de Cataluña vengo de servir al Rey". Allí por lo visto, los pata negra se unieron para echar a los advenidizos. Recuerdo, al respecto de los advenidizos, una película premonitoria hecha por un patanegra cuyo argumento consistía en la perdida de casta de los jabalíes al aparearse con cerdas que pastaban mansamente entre las encinas. Simbología para catetos, en definitiva. Tras los indeseados apareamientos llegaron los de Ciudadanos y miles de empleos de por vida se vieron amenazados. Y ahora, ya, ante la inexorable realidad de que Ciudadanos existe y va a ser imposible hacerlos a un lado, con lo que eso supone de reparto de puestos, pues, entonces, lo lógico, guerra a muerte entre las facciones patanegra para conseguir lo más posible de la parte del pastel que queda.
Si toda esa gente hubiese leído a Adam Smith no se verían en las que se ven. Sabrían que también la política es un mercado. Y que el mercado controlado por empresas en régimen de monopolio es la ruina. De ahí la ruina de Andazulía y de "de Cataluña vengo de servir al Rey". Aunque en un sitio la ruina sea más económica que moral y en el otro más moral que económica. No sé qué será peor.
En resumidas cuentas, que nada como la caída de esos dos monopolios políticos para poder afirmar con fundamento que el mundo avanza. Las empresas que conocemos como partidos políticos cada vez tendrán que ajustar y mejorar más sus plantillas para ser competitivas. No tienen otra si pretenden sobrevivir. De lo contrario, como Ribalaygua, que pasó a ser historia. Seguro que Revilluca compra ahora sus chaquetas en Inditex y tan pichi.
Sí, señores, ayer extirpamos un tumor maligno y ahora nos queda la quimioterapia... para esos zombies que van a quedar por ahí intentando morder a todo bicho viviente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario