miércoles, 19 de diciembre de 2018

The baby is born

Que corran las apuestas. La mía es clara, 155 y despliegue de la Legión. Algo así como cirugía radical seguida de quimioterapia. Exactamente la terapia que el reconocido fascista Tony Blair aplicó en Irlanda del Norte hace cuatro días como quien dice. ¡Y miren con qué resultados! Ahí están ahora los irlandeses vivitos y coleando y, según toda evidencia, siendo los dueños de la llave que abre o cierra las puertas del brexit.

Tío, sólo se trata del uso de la fuerza por quién tiene la legitimidad para usarla: el Estado. El Estado, así, sin necesidad de calificativos. Porque si resulta que es el Estado dicho democrático el que la aplica, mejor que mejor, pero no lo duden, si al democrático le ponen pegas no dudará en trasmutar a lo que haga falta para poder aplicarla sin ambages. Porque lo que en ningún caso van a permitir los poderes reales del Estado, los fácticos que le dicen, es dejar que el cáncer se lo lleve todo por delante sin ni siquiera haber intentado atajarlo por todos los medios a su alcance. 

Les he comentado acerca del fascista Tony Blair porque me parecía que, así, de entrada, era muy fuerte hacerlo del no menos fascista Felipe González. Porque, sí, González fue el que mandó a las Fuerzas de Seguridad del Estado que cruzasen la frontera para ir a balacear a los pistoleros de ETA allí donde les encontrasen. Y mano de santo, tío, se les acabó el chollo. Todo fue dar boleta a cuatro etarras en territorio francés para que los franceses tomasen conciencia de lo que se les venía encima si continuaban haciendo el pendejo. De aquella balacera para acá todo fue ya declive para el nacionalismo vasco. 

Por más que la estupidez colectiva haya dado en pensar que Disney es la fuerza de la razón, la aplastante evidencia es que el mundo siempre ha funcionado y funcionará según el modelo Serengueti de los documentales de sobremesa. En definitiva, la fuerza es y siempre será la cúspide de la jerarquía. Y ese es el gran problema, que se interpretan los documentales del Serengueti en clave Disney en vez de hacerlo, como se debiera, en clave Proyecto Manhattan. 

Para cuándo vamos a dejar el explicar a los niños en la escuela que el momento más trascendental de la historia de la humanidad fue cuando un científico dijo: "The baby is born". La bomba atómica había nacido en un desierto de Nuevo Mejico y sus parteros lo fueron de un mundo sin guerras. Regalaré a mi nieto, que ya va siendo hombre, la biografía de Feynman, uno de los parteros, para que entienda todo esto con claridad. Es la fuerza lo que lo determina todo. Empezando por la paz. 

En fin, viva el fascismo si ello acaba de una vez por todas con Disney. Es decir, un clavo que saque otro clavo, como siempre fue. 

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