Entre los buenos datos de este segundo trimestre, la demanda de gasolinas y de gasóleos, que aumentó de media un 5,4%. ABC.
El agua escasea, las olas de calor rompen récords y el país se reseca. Pero este verano es sólo un anticipo. En 2090, el desierto habrá engullido la mitad de la Península. EL MUNDO.
Dos noticias en los periódicos de hoy que se complementan. Una cosa que sucede para que otra pueda suceder en el futuro. ¡Fenomenal! Sobre todo teniendo en cuenta que ¡largo me lo fiáis! 2090, ya te digo, la de ecosoluciones que no se habrán inventado para entonces.
Para mí el funcionamiento del mundo como mejor se resume es con la frase que le dice Indiana Jones a su compañera de viaje cuando van agarrados a los bajos del camión de los malos que va a toda mecha. ¿Qué hacemos ahora?, pregunta ella. Da igual, por el camino lo pensamos, contesta él. Y es en eso precisamente en lo que consiste la belleza y el interés de una buena novela de aventuras, en improvisar de continuo, pero siempre con éxito.
Así es la historia de la humanidad, una continua improvisación de los buenos para esquivar las trampas que les ponen los malos. Aunque hay que reconocer que no pocas veces cuesta distinguir quienes son los unos y los otros. Pero siempre es y ha sido igual, y supongo que será por los restos. Leo estos días una historia de China que me ha enviado Jacobo. De un tal Sima Qian. Me dice Jacobo que quizá se podría hacer un estudio comparativo con Tucídides. Y sí, sobre todo los discursos, pero, luego, hay cantidad de historietas que parecen sacadas de Heródoto. Y es que yo cada vez me parto más de risa cuando alguien me habla de culturas. No digo ya de civilizaciones. Ya lo leí una vez en La Bruyere: "la prevención del país unida al orgullo de la nación, nos hace olvidar que la razón es cosa de todos los climas y que se piensa como es debido en todas las partes en donde hay hombres". Así, estoy comprobando que las cosas que pasaron en China son exactamente las mismas que tuvieron lugar en Occidente. En definitiva, gente que recurre a la maldad como procedimiento para beneficiarse del esfuerzo de los otros. Y los otros que se las ingenian para escaquearse. Pura improvisación de los unos y los otros que a la postre es lo que nos ha traído hasta esta desesperada situación en la que ya sólo caben las ecosoluciones, es decir, robar una vez más el fuego a los dioses con engaños. Seguir siendo ingenuos para que nos entendamos.

