PACMA es como se llama un partido político que dice trabajar por los derechos de los animales, por el medio ambiente y la justicia social. Así, todo de golpe. El caso es que ayer pusieron el grito en el cielo porque un buey que estaba siendo trasportado en un camión por una autopista del País Vasco se escapó y sembró el caos entre los conductores. En esto que vino un erchaina, le descerrajó dos tiros al grito de "a tomar por el culo" y le dejó frito. Caos resuelto. Que ya lo decía Tácito en una de sus famosas sentencias: "lo pagó luego con la vida; remedio que calificó la experiencia por más saludable y mejor que la piedad y la misericordia." Claro que no sabemos que hubiera opinado Tácito sobre si el verdugo debe o no gritar ¡a tomar por el culo! en el instante álgido de su cometido. Al fin y al cabo hasta el más despreciable ser merece un respeto cuando está a punto de to pass away, irse al otro barrio que decimos por aquí. Pues bien, yo, y no es por especial animadversión hacia ellos, pero a los del PACMA les cogía, les agarraba por el cuello y les ponía a limpiar toda la inmundicia que hay en los pilares de los soportales que, para mi desgracia, es lo primero que estoy obligado a ver nada más salir de casa. Creo que sería de estricta justicia y, de paso, sería lo que les daría a ellos un plus de credibilidad cuando se indignan, ponen el grito en el cielo y se rasgan las vestiduras, porque un erchaina grita "a tomar por el culo" en el acto de descerrajar dos tiros a un buey.
Otros que tal bailan son los putos sociatas. Resulta que para una ley sensata que hacen en el parlamento, ellos van y se oponen. ¡También son ganas de fastidiar! Así que yo cogía, agarraba, pagaba a unos cuantos ocupas para que se intodujesen en los pisos o chalés de los líderes socialistas tan pronto como comprobasen que no había nadie dentro. ¡Y a vivir que son dos días! Después, sería suficiente con espetarles: ¡ah, pero vosotros no estabais en contra del desalojo exprés de los ocupas! ¿Entonces, de qué os quejáis ahora? Porque mira que hay que ser necio para oponerse a una cosa tan sensata. ¡Madre del Verbo Divino, qué gente!
Claro que para echarlos de comer a parte, han sido, son y serán, los del puto Vaticano. Allí donde intuyen que puede haber un nicho de discordia acuden presurosos seguros de poder sacar réditos. Ahora le toca el turno a un pobre niño que la justicia británica ha decidido desconectar de la máquina que le mantenía en vida ficticia. Sus padres, unos adolescentes carcomidos por las emociones, se oponían a la desconexión y rápidamente su irracionalidad ha encontrado eco en los curas. Nosotros os lo llevamos a Italia al hospital del Vaticano y que se haga la voluntad de Dios... que ya sé yo cual es, otros dos años de carne insensible conectada a la máquina y, gastos aparte, la vida de los padres destrozada forever. Pero da igual, los curas se habrán salido con la suya que siempre ha sido, es, y será si las erinias no lo remedian, hacer el populismo más repulsivo de todos los que se conocen... y mira que hay dónde escoger. ¡Ya te digo, los italianos enmendándole la plana a los ingleses en cuestiones puramente médicas! ¡Pero por Dios bendito, si al respeto lo han aprendido todo de ellos!
Las putas religiones, en fin.
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