lunes, 24 de julio de 2017

Así de sencillo

Ayer leía un artículo verdaderamente extremecedor: en EEUU mueren 60000 personas al año por sobredosis de opiáceos. Por lo visto, según el articulista, que vete tú a saber, la gente comienza a engancharse con analgésicos legales que tienen un base opiácea. Les duele cualquier cosa, van al médico, les receta esos productos y ya sólo hace falta una predisposición a la adicción un punto por encima de la que por naturaleza tenemos todos los humanos y quizá todo lo que vive. Así los enganchados se cuentan en aquel país que todo lo mide al milímetro por millones. Y no sólo los servicios de emergencia sino que hasta la polícía lleva en sus cartucheras el antídoto contra las sobredosis.

Seguramente, pienso, el asunto no es más que una agudización pasajera de un proceso crónico. De vez en cuando la realidad se endurece por algún invento sobrevenido y los débiles de espíritu caen como moscas. Hasta que el sistema enjuaga los desfases y las cifras vuelven a sus límites soportables con la consiguiente guerra entre los carteles mafiosos para adaptar la oferta al mercado menguante. 

Ya, creo recordar, un día les contaba que en los bares y paradas de autobuses de la región suelo ver anuncios de fertilizantes para varios cultivos entre los cuales está el de la amapola. No he visto ningún campo dedicado a ello, pero ese anuncio deja claro que en alguna parte están y seguro que no son pocos. Todo legal, por supuesto, como los laboratorios que lo manipulan y las recetas que extienden los médicos. Por así decirlo, si hay una cúspide de la civilización, esa es el control del dolor. Algo que sin duda tiene que irritar profundamente a los dioses porque en ello les va la subsistencia. ¿Porque a ver quien se acuerda de ellos cuando no le duele nada? Por eso no se extrañen que envíen su respuesta en forma de venganza. 

En fin, cosas de la vida que nadie va a solucionar nunca. La naturaleza tiene sus mecanismos para perpetuarse y 60000 muertos al año son la sangría necesaria para mantener el fluido de la vida a la viscosidad adecuada. Así de sencillo... por terrible que parezca. 

4 comentarios:

  1. ya lo decían los Rolling,querido Pedro,Mother's Little Helper...

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    1. No conocía esa letra, me parece genial.

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    2. es una de las mejores canciones y letras de los Rollig.La compusieron cuando veían a todas las madres hasta las orejas .Hoy en día lo veo mucho en mi círculo alemán..

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    3. Pues no me extraña porque el consumo de madres detrás de las puertas es la esencia del mundo. Quitas eso y seguro que seguíamos subidos a las ramas.

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