Los que tenemos cierta edad podemos recordar lo que es un despertar colectivo a la realidad presente. El régimen político franquista, que había dado unos resultados increíbles a la nación, se había convertido ya en un trampantojo que a duras penas podía ocultar la ruina en la que todo sistema político autoritario acaba por convertirse. Y para colmo de males la crisis del petróleo del 73 le había dado la puntilla. Era todo como de risa. Aquel aparato burocrático/represivo mayormente servía para dar pábulo a los humoristas. Las revistas satíricas surgían por doquier cumpliendo su función de amable despertador. Poco a poco las manifestaciones contra el régimen iban tomando cuerpo, pero por comparación con las que se hacían de adhesión al Caudillo eran minúsculas. La inmensa mayoría de la gente había pasado de cagar en el corral a hacerlo en un cuarto de baño caliente y, eso, se agradece. Así todo, entre el humor, los apretones de la crisis económica y, también, el cansancio, la conciencia de que aquello ya no servía crecía como crecen todos los organismos vivos, es decir, que al principio no se nota apenas y de pronto, una vez alcanzada una masa crítica, se dispara. A los dos años de muerto Franco ya solo había en España cuatro frikis que se atrevían a seguir defendiéndole.
Con esto de la plandemia está pasando tres cuartos de lo mismo. De momento son pocos, pero no cesan de aumentar los que se apean del burro. Ayer apareció un nuevo vídeo del Dr. John Campbell en el que hace un análisis de los datos hechos públicos por el NHS, o sea, el servicio nacional de la salud del Reino Unido. Algo demoledor. Todo ha sido una pura manipulación de las estadísticas. El exceso de mortalidad habido ha sido la consecuencia directa del abandono de los pacientes por parte del citado NHS. Solo de diagnósticos y tratamientos postpuestos de cáncer se calcula que la han palmado unas 50.000 personas. Bueno, ya ha empezado la pesada digestión de la molesta realidad. Es decir, que por un tiempo va a ser muy difícil conciliar el sueño.
Pues bien, ya verán, dentro de cuatro días va a resultar que los porcentajes de no vacunados van a ser abrumadores. Porque es humano: a nadie le gusta considerarse a sí mismo un borrego. Por cierto que, a propósito de borregos les recomiendo el video que colgó ayer Alfredo Diaz en el que se ve al cantante Freddie Mercury arengando a los rebaños.
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