A rey muerto, rey puesto. Que se acaba lo del virus, pues nos inventamos lo de Ucrania. El caso es tergiversar la realidad para que la borreguería mundial ande siempre cagándose por la pata abajo. ¡Os vais a morir! ¡Os van a matar! Claro, hace años los australianos decidieron por referéndum prohibir la posesión de armas y mira en lo que han venido a dar. Bueno, mucha gente ha tratado de sustituir esa carencia esencial con perros de presa, pero no funciona. Una semiautomática es una semiautomática y si la policía o tu vecino molesto sabe que la tienes empiezan a considerarte de otra manera. No hay otra forma de ser libre que siendo fuerte, porque somos animales y, por lo tanto, tenemos una tendencia irreprimible a comernos a los que son más débiles que nosotros.
Me dijo María que hoy se iba a ir con una amiga a ver pájaros en las marismas de Santoña. La pregunté si llevaba tiragomas. No me entendió. Porque ese es el caso que han convencido a la gente que ir a mirar como vuelan los pájaros es divertido. ¡Non sense! ¡Un aburrimiento morrocotudo! Solo tengo que mirar por la ventana para ver volar a los pájaros. Y me deja frío. Sin embargo, cuando de niño iba con mis amigos proscritos, con el tiragomas en ristre, a intentar atizar a cualquier cosa que volase, era el delirio. Porque los pájaros están ahí no solo para alimentarte, también para que practiques en afinar la puntería, cosa ésta, de suma importancia para la consecución de una estabilidad emocional que te permita controlar los esfínteres sin problemas. Toda la historia de la humanidad se resume en eso: los poderosos siempre utilizaron su tiempo libre en ir a afinar la puntería. Por no hablar de las películas del oeste, único género cinematográfico de algún interés precisamente por eso, porque enseña que la puntería es la base de la supervivencia.
Pero, bueno, vayamos a lo de Ucrania. ¿Qué diferencia ven ustedes entre lo que quieren los rusos para los rusófonos del este de Ucrania y lo que quieren los españoles para los hipanohablantes de Cataluña? Porque resulta que lo mismo el gobierno ucraniano que el catalán quieren manipular sentimentalmente a la ciudadanía con la cosa de los idiomas. Si desaparecen los rusófonos del este de Ucrania, Ucrania será el paraíso. Si desaparecen los hispanohablantes de Cataluña, Cataluña será el paraíso. La única diferencia entre unos y otros estriba en que los rusófonos tienen semiautomáticas y los hispano parlantes no las tienen. Así que, saquen ustedes mismos las conclusiones pertinentes.
Por cierto que los de la TV española dijeron que lo de Canadá eran unos cientos de camiones. Y no se equivocaron porque ese "unos" lo mismo puede ser dos o tres que un millón. Es lo que tiene la lengua que lo mismo sirve para manipular la información que para poner a punto de nieve el flujo vaginal. En fin.
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