miércoles, 28 de marzo de 2018

El rumor del viento

Se veía venir. Por ejemplo, Antonio Molina vio venir que el futuro es muy oscuro trabajando en el carbón. Y no sólo por la silicosis. Hoy día, el carbón ya da de comer a pocos y a los pocos que da les cuelga el sambenito de calentadores globales cosa que, excepción hecha de maltratador de animales, es lo peor de lo peor. También se veía venir, y así dejé constancia en este blog, que Paula Echeverría y David Bustamante iban a durar menos juntos que un caramelo a la puerta de un colegio, como se suele decir. La ecuación la podía resolver un niño: sólo se presume de lo que se carece. 

Así y todo, ver venir el futuro, digamos que la quintaesencia de la pretensión humana, no sólo es complicado sino también, por lo general, sumamente desagradable. Mis amigos, los helenos, ya dejaron esta cuestión niquelada: se inventaron a Casandra, la persona más desgraciada por más inteligente. Es lo que tiene adelantarse a su época, cuando lo de los big data sólo los dioses sabían de que iba. Porque eso es Casandra, una experta en big data. Lo que otras personas analizan con un par de datos llamativos, ella lo hace con unos cuantos más de los que pasan desapercibidos por su escasa relevancia. Y de ahí el sufrimiento, ¡por Dios, con lo claro que yo lo veo y todos estos necios...! De cabeza al precipicio. 

Y aquí tenemos un conundrum, que dicen los ingleses, de todos los demonios. ¿Como identificar a una auténtica Casandra de los simples aficionados que se disfrazan de ella? Porque, de un modo u otro, todos lo hacemos porque sospechamos que es una de las formas más baratas de aparentar inteligencia. Así, nos pasamos el día largando sobre el futuro y cuando suena la flauta por casualidad nos ponemos tan ufanos que no nos cabe una cerilla por el culo. Después, del millón de veces que nos equivocamos, hacemos caso omiso y tan contentos. 

Por Dios, me pregunto, por qué no podremos dejar todo esto de lado para lanzamos al cenobio a escuchar el rumor que hace el viento cuando acaricia las hojas. 

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