Cuando uno iba de nihilista, o de vuelta de todo, disfrutaba mucho con "la espuma de los días" de Boris Vian y literatura por el estilo. Todos esos libros que uno leyó y de los que sólo recuerda el título si resultó ser afortunado. Como el que les he citado o, yo qué sé, "la insoportable levedad del ser", por poner otro ejemplo. Leer aquello era como beber vasos de agua; a la media hora ya los habías meado, pero te habían quitado la sed por un rato. La espuma de los días y la insoportable levedad del ser, o sea, por muy poético que pareciera ser no era más que más de lo mismo con lo que nos solemos desayunar a diario con la finalidad de que nos entren ganas de ir al retrete: los periódicos.
Luego te diste cuenta de que existían los agujeros negros. Toda esa espuma e insoportable levedad estaba siendo absorbida hasta no quedar ni rastro por el formidable poder de sugestión de tres astros en el centro de la galaxia: Esquilo, Sófocles y Eurípides. Y, para descomprimir un poco, le podías añadir las sitcoms de Aristófanes y si, ya, querías redondear, le podías añadir los monólogos del personaje Teofrasto que, para que se hagan una idea de qué van, sólo les diré que siguió fornicando con regularidad hasta que murió a los 107 años.
Sí, el descubrimiento de los agujeros negros es un hito fantástico en la historia de la humanidad, pero a nivel individual no significan nada hasta que no descubres que pueden ser metáfora de innumerables situaciones en el mundo que te rodea. En fin, si quieren profundizar siquiera someramente en este asunto, les recomiendo la tribuna de hoy en El Mundo: Portentosos Agujeros Negros, de un tal Rafael Bachiller. Bueno, y si quieren ir un poco más allá de lo somero, en youtube están colgados los ciclos de conferencias divulgativas que cada año imparten los del Instituto de Física Teórica. La verdad es que no sé cómo he podido andar tantos años por ahí hablando de lo humano y lo divino sin saber que existía ese Instituto y esas conferencias. Ahora, después de escucharlas ya sé que siempre he sido un fraude y que lo seguiré siendo hasta que cruce el Leteo.
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