jueves, 1 de noviembre de 2018

Unicornios

La historia sigue su camino y las ideologías siempre acaban por perder una detrás de otra todas las batallas. A la postre lo único que queda es la sensatez porque, de no ser así, cómo explicar todo esto. ¿O es que acaso no se han parado nunca a pensarlo?

Así que resulta que una ministra andaluza con allures de lozana se ha ido al Vaticano a lucir canalillo. Y les ha dicho a los curas: "no cureis que cada cosa tiene su premio. ¿A vos vezo yo, que nacistes vezado? Daca la mano y tente a mí, que el almadraque es corto. Aprieta y cava, y ahoya, y todo a un tiempo. ¡A las clines corredor! ¡Agora, por mi vida, que se me va el recuero! ¡Ay, amores, que soy vuestra muerta y viva! Quitaos la camisa, que sudais." Sí, vale, lo haces muy bien, le han contestado, pero el marrón de Franco os lo vais a comer vosotros. 

Por cierto que el otro día leí en no recuerdo dónde la carta  que Franco le envió a Lyndon B. Johnson en respuesta a la que éste le había enviado para pedirle ayuda para la guerra de Vietnam. Si quieren googleen "carta de Franco a Lyndon B. Johnson" y seguro que la encuentran. Merece la pena leerla. Porque quizá en ella se pueda encontrar el porqué de su mantenimiento en el poder. O de su victoria final, si mejor quieren. Sólo hallarán en ella a una especie de Dr. Spock en carne y hueso: la frialdad de la lógica. O la pura sensatez. Supongo que se la escribiría algún secretario experto en las Guerras del Peloponeso. O sea, lo más de lo más. Bueno, al final, para que al niño americano no le diese la pataleta le envió de regalito un equipo médico. Ya se sabe lo que les gusta a los niños jugar a los médicos. 

En el mismo orden de cosas, hoy viene en El Mundo una entrevista al, entre otras cosas, empresario Adolfo Domínguez. Más alarde de sensatez. Mi patria, 500 millones de hablantes, está cambiando de modelo: las politécnicas se están llenando de estudiantes. Y Rajoy, pues eso, un magnífico gobernante. Merece la pena leerla.  

Y ahora resulta que, socialistas mediante, es muy probable que a mamá le pongan al lado a Franco. En la cripta de la Almudena en donde reposan sus cenizas. Seguro que le encantará porque, al fin y al cabo, fue Franco quien la resarció, por lo menos en parte, de los estragos que le habían causado los socialistas con sus delirios distópicos, como se dice ahora. 

Y la Lozana: "¡Cuanto había que no comía cocho! Ventura fue encontrar el hombre tan buen participio a un pasto. Este tal majadero no me falte, que yo apetito tengo dende que nací, sin ajo y queso, que podría prestar a mis vicinas. Dormido se ha. En mi vida vi mano de mortero tan bien hecha. ¡Qué gordo que es! Y todo parejo. ¡Mal año para nabo de Jerez! Parece bisoño el frojolón. La habla me quitó, no tenía por do resollar. ¡No es de dejar este tal unicornio!"

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