martes, 6 de noviembre de 2018

Behetrerías

Yo, cuando veo en la prensa titulares así es que me parto: "El Gobierno amenaza con una ley para cerrar los lugares públicos que exalten a Franco". De ser llevada a cabo la amenaza, de entrada habría que echar la persiana al 90, y me quedo corto, por ciento de los bares de estas tierras de behetría en las que vivo. Me harían polvo porque en el de la esquina de abajo, el Bariloche, donde suelo desayunar unos pinchos de tortilla fuera de serie, no se abre la boca para otra cosa que para hacer chistes en los que Franco se ríe de los socialistas. Y en La Parrilla de Villalobón, tortilla exquisita también, me explicaba el dueño el otro día un método infalible para que Franco quede en el Valle de los Caídos por siempre jamás. Se incineran sus restos y se tiran las cenizas sobre el Valle desde un helicóptero, me decía. Al final uno ya no sabe si lo que quiere la gente es más que pierdan los socialistas que no que gane Franco. Pero, en cualquier caso es evidente que, socialistas mediante, se ha levantado la veda para que los behetreros pregonen a los cuatro vientos las verdades que tenían guardadas por aquello de que a los necios hay que darles la razón ya que los pobres no pueden tener otra cosa. 

Sí, eso dicen los behetreros, vosotros tenéis la razón y nosotros tenemos las tierras a las que sacamos pingües beneficios gracias a los pantanos que hizo Franco. Porque para toda esta esta gente de aquí, y de muchos más sitios, Franco es sobre todo eso: el hacedor de pantanos. Incluso sus odiadores más encarnizados contribuían a agrandar el mito cuando intentaban ridiculizarle llamándole Paco el Rana. ¡Anda que no conoce bien un cuello de labrantín -en EEUU les llaman redthroat y por lo visto votan a Trump- lo que es el agua! Remedando a Atlas con lo del punto de apoyo, esta gente dice: dadme una gota de agua y alimentaré al mundo. 

Para mí, que lo que está pasando aquí no es otra que el que a los socialistas, por lo que sea, les ha caído en las manos "El Elogio de la Estulticia" de Erasmo, lo han leído y ahora no quieren ser menos que nadie. Porque lo suyo, desde siempre es ser lo más de lo más en lo que sea. Y ahora toca lo de ser estultos. ¡Y vive dios que lo consiguen! En fin, ya digo, me parto. 

5 comentarios:

  1. pues es verdad..tengo todas las semanas en la oficina 10 o 15 chóferes rumanos que viven en Espana,te puedes creer que todavía no ha habido ni uno solo,ni uno,que haya dicho algo negativo de los tienmpos de Ceaucescu?al contrario..todos echan de menos aquellos tiempos..con su pequeno Lada utilitario,su casita en el Mar negro para pasar las vacaciones..eran pobres pero felices ,tenían para comer y trabajo...Cómo cambia este cambalache..querido Pedro.Por cierto,los Búlgaros lo mismo...

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  2. les ha pasado Como a nosotros,en escala -rumana o Búlgara, pero lo mismo,ahora tienen el país lleno de Chorizos y mangantes...Eso sí,la ley de género,a los Rumanos ,se la refanfinfla

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    1. Los humanos siempre tenemos nostalgia de cuando notábamos la mejoría de día en día. Hoy un coche, mañana el apartamento, al otro día el viaje, todo nuevo e impensable cuatro días atrás. Ahora tenemos de todo y algo nuevo como un doctorado en Princenton cuesta un huevo. Definitivamente estamos peor. Y además, en mi caso concreto, soy viejo.

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    2. pues das en el clavo..hoy día no tener el último grito de tf móbil es significado de depresión y bourn out..

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    3. Así es y la pena es que no se traten esas depresiones con patadas en el culo.

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