Estaba con lo de los baños de ola y si no corto por lo sano no lo cuento. ¡Por dios, qué agua más fría! ¿A quién le puede hacer bien eso? Sobre todo a estas edades. Solo ha sido necesario traspasar la cordillera y empezar a ver los campos en sazón de La Ojeda para empezar a sentir euforia. Palencia, tranquila y silenciosa. Y llana, por dios, cómo lo he echado en falta estos días. Desempaqué y me fui a Mercadona a repostar. Lo de para una semana por lo menos me ha importado 39,40 €. Bueno, quizá un día de estos me vaya al Burguer a zamparme una whopper porque es que ya tengo un sincio que no aguanto más.
Por lo demás he comenzado a revisitar lo de Aristófanes. Lo compré, allá por los primeros ochenta del siglo pasado, cuando estaba en pleno sarampión griego. Es un libro de la editorial Porrúa, a doble columna. Está traducido y comentado por un tal Angel M. Garibay K., un mejicano que como el mismo dice traduce y comenta para mejicanos. Insiste mucho en que ha intentado por todos los medios suavizar la escabrosidad del texto original. Porque es que Aristófanes se las trae. Se le nota de lejos que está que no puede más del socratismo imperante. Algo así como la corrección política de hoy día. Todo lleno de manginas glutenfree. En fin, ya les iré contando.
En otro orden de cosas, me han llegado noticias de que va a ser obligatorio usar mascarillas por la calle. Pues no saldré a la calle. También me he enterado de que Pablo Iglesias ha sufrido un descalabro electoral. Yo, desde luego, daba por descontado que iba a durar poco. Incluso, me ha maravillado que una cosa tan disparatada y sin sustancia haya podido durar tanto. Pero es que así son los tiempos que corren, disparatados y sin sustancia, como lo demuestra el hecho de que la chusma haya dejado de votar a Pablo Iglesias para votar a los nacionalistas. Aquí sí que viene como de molde aquello de ¿no querías caldo? ¡pues toma taza y media! La verdad, qué aburrido está esto.
Pues te pasa como a mí,Vidas Paralelas.Ni Apuleyo aguantaba esta modorra.dicen que las últimas palabras de Churchill,fueron,abriendo los ojos por últma vez,"qué aburrimiento"que en inglés debe ser algo así como "how boring" que es más corto y luego la puede uno espichar tranquilo.Ahora entiendo a Winston
ResponderEliminarBueno, Sir Winston tuvo la oportunidad de pasarse los últimos años de su vida navegando por el Mediterráneo en el yate de Onasis. Supongo que al menos la vista y el paladar les tendría bien colmados. Y así todo se aburría. Es inevitable.
ResponderEliminar