jueves, 30 de noviembre de 2017

Tutoriales a dojo

Perdida en la memoria, lejana en el recuerdo, como cantó el Gato Pérez, tengo aquella noche de vino y rosas en San Sebastián en la que estuvimos escuchando al trío virtuoso formado por Al Di Meola, John Mclaughlin y Paco de Lucia. Fue en un recinto enorme y estábamos sentados, o tirados, en el suelo y con el correspondiente colocón de mariguana. Cosas de la juventud, en fin, que si no para otra cosa sirvieron al menos para tener una historia común que sacar a colación en las veladas de nostalgia colectiva. Pero no es a eso a lo que quería ir hoy.

Lo de hoy tiene que ver con ese trío y una secuencia del documental "La Busqueda" en la que Paco de Lucia cuenta la sorpresa que se llevó Mclaughlin cuando le preguntó cómo se improvisaba a la guitarra. Claro, McLaughlin le estaba viendo improvisar todas las noches en la gira que ambos estaban llevando a cabo por todo el mundo. Lo que no sabía era que Paco no conocía los intríngulis de lo que estaba haciendo cuando improvisaba. Es decir, en aquellos maravillosos solos había mucha técnica pero ninguna teoría. Era todo instintivo. De oído, como se suele decir. 

La anécdota, reconocerán conmigo, tiene su miga. Porque demuestra hasta qué punto el ser humano por mucho poder que tenga está acomplejado frente al saber. Y ahí, en el momento de esa pregunta, y la confesión de haberla hecho, está la mayor grandeza de Paco: reconocer la causa de sus limitaciones y querer resolverlas.Porque se había dado cuenta de que saber teoría pone alas al instinto.  

Pensaba en estas cosas porque en los últimos tiempos toda mi actividad intelectual se concentra en el visionado de  tutoriales musicales. Y la verdad es que doy muchas gracias a los dioses omnipotentes por haberme instigado a iniciarme en este mundo sin limitaciones. Y sofisticado por demás, porque por alguna razón biológica que desconocemos determinadas combinaciones de sonidos y ritmos tienen la propiedad de suscitar emociones reconocibles. Dado lo cual, no sabe el profano hasta qué punto y con qué facilidad puede estar sometido a manipulaciones sentimentales por medio de la música que suele acompañarle durante las más diversas actividades, desde ver cine, viajar en tren o hacer la compra en el super. 

En resumidas cuentas, que internet mediante, uno tiene la oportunidad de desasnarse un poco al respecto. Y uno puede comprender el porqué de que Paco hiciera esa pregunta a Mclaughlin. Y es que los tutoriales dedicados a la música flamenca se concentran en la técnica y cuatro detalles armónicos, dejando lo demás a la intuición del ejecutante, mientras que el jazz y el pop dan la técnica por dominada y se enredan en un sin fin de retorcimientos de la armonía tradicional. Porque es que la música, como todo lo que coloca, gasta pronto su efecto y se necesitan nuevas sustancias para reactivarlo. Ciencia combinatoria en definitiva. El cuento de nunca acabar. En fin.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario