miércoles, 16 de mayo de 2018

Cosechas y ligas

Ahora resulta que Rajoy y Sánchez se entienden. ¡Con lo que hemos visto, Dios mío! También parece que los dos se están entendiendo de maravilla con los nacionalistas vascos. Y esperen un poco y cosas veredes Sancho que farán fablar las piedras: entendimiento total con los nacionalistas catalanes. ¡Son las lentejas, estúpido!

Y todo viene de aquel día en el que Arcadi Espada, Félix de Azúa, Boadella y media docena más de gente sabia se reunieron a cenar en un restaurante de la Plaza Real de Barcelona. Porque esa es la única realidad del mundo, que es la inteligencia la que a la postre manda. Fundaron Ciudadanos y han sido suficientes diez años para que todos los demás partidos, salvo los muy frikis, se estén cagando por la pata abajo. Y es que lo que se está percibiendo es que Ciudadanos es una idea de España que para los viejos se acerca a aquella idílica de cuando Franco y para los jóvenes a la que nos identifica con Silicon Valley. Por así decirlo es el partido total. Lo escuchaba ayer mientras me zampaba el pincho de tortilla en un bar de las afueras. El tabernero y su parroquia campesina lo tenían claro, Rajoy es un inútil y Rivera la única esperanza. Claro, el hecho de que esos descerebrados catalanes nos estén mentando la madre hace que las cosas se precipiten. Porque bien es sabido que todo te lo consiento menos mentar a mi madre...

Desde luego que nada se va a resolver del todo nunca, pero las conmociones son siempre salutíferas. Y Ciudadanos es ya una conmoción. No hay nada más que ver como disparan contra ellos desde todos los ángulos. El discreto Rajoy llamó el otro día "aprovechategui" a Rivera  en un alarde de viejunotería. Toda su flema no le sirve para disimular lo que le preocupa que no es más que los miles de puestos de trabajo que va a perder su empresa. Y los otros por el estilo. Porque para ellos Ciudadanos es sobre todo eso: nos quedamos con vuestros puestos de trabajo. Una tragedia en definitiva. 

En fin, más o menos lo que estamos viendo en Francia con Macrón: una puesta al día de lo que ya venía demasiado tiempo renqueando. Esperemos que así sea y en los bares de la periferia se vuelva a oír hablar de las cosechas y las ligas. 

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