sábado, 5 de mayo de 2018

Franco, tenemos un problema

La historia no enseña nada, como dice Pessoa, y la experiencia tampoco, como decía el padre de un amigo de juventud, porque, añadía aquel señor alcohólico e ilustrado, cuando ya la tienes es tiempo de morirse. Así que estamos apañados con nuestra inevitable ceguera. Siempre tropezando en las mismas piedras. 

Ahora resulta que la patronal vasca decide dar el finiquito a unos asesinos que tenía a sueldo y a un expresidente del gobierno español se le saltan las lágrimas. Como para mear y no echar gota. Claro que hay que comprenderle porque al pobre chico Franco le fusiló un abuelo, lo cual como que redime a cualquiera de todo, incluso de la estulticia más discapacitante. 

"Franco, tenemos un problema". Es lo que tiene el empeñarse en verlo todo en blanco y negro, que cuando te cansas del blanco lo ves todo negro y viceversa. Así que vayan estando preparados para lo que sea porque ya son demasiado evidentes los signos de cansancio de ver toda blanca la democracia y todo negro el franquismo. Todo pura adolescencia, esa edad carne de manipulación. 

Digamos las cosas claras: aquí en España sólo hay un problema grave que necesita publicidad desacomplejada si se quiere empezar a pensar en una solución. El otro día en una fiesta de gente guapa en Barcelona el periodista Espada se acercó a preguntarle a la alcaldesa Colau el porqué de que siga manteniendo en lugar privilegiado de la ciudad la estatua homenaje a Cambó, aquel empresario sobresaliente que fue el primero en poner buena parte de su dinero a favor de la causa franquista. Porque, ya, puestos a perseguir fachas...

Porque esa es la única verdad que nadie se atreve a publicar, que los mismos que financiaron el franquismo, la patronal vasca y catalana, son los que vienen desde hace cuarenta años financiando el sabotaje de las instituciones democráticas. Sencillamente, a esa gente no le interesa para nada un régimen político que ponga en cuestión su supremacía y sólo lo consentirán en la medida en la que les dejen ejercerla en sus territorios, que ellos dicen históricos. ¡Menuda mandanga!

Esa es la verdadera cuestión. Se ha visto con lo de ETA que se ha disuelto cuando ya nadie le tose al PNV en el País Vasco. Y Se ve ahora en Cataluña que se han echado al monte en cuanto han visto, ascenso de Ciudadanos mediante, que se les puede escapar el control. Toda esa gente horrorosa, criada a los pechos de San Ignacio y la Moreneta. A por esa gente es a por la que hay que ir si no queremos estar dentro de cuatro días viendo de un blanco resplandeciente lo que venimos viendo de un negro siniestro hace cuarenta años. A Franco me refiero. 

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