miércoles, 12 de septiembre de 2018

Pessoa, Feynman

"A poet once said, “The whole universe is in a glass of wine.” We will probably never know in what sense he meant that, for poets do not write to be understood. But it is true that if we look at a glass of wine closely enough we see the entire universe. There are the things of physics: the twisting liquid which evaporates depending on the wind and weather, the reflections in the glass, and our imagination adds the atoms. The glass is a distillation of the earth’s rocks, and in its composition we see the secrets of the universe’s age, and the evolution of stars. What strange array of chemicals are in the wine? How did they come to be? There are the ferments, the enzymes, the substrates, and the products. There in wine is found the great generalization: all life is fermentation. Nobody can discover the chemistry of wine without discovering, as did Louis Pasteur, the cause of much disease. How vivid is the claret, pressing its existence into the consciousness that watches it! If our small minds, for some convenience, divide this glass of wine, this universe, into parts—physics, biology, geology, astronomy, psychology, and so on—remember that nature does not know it! So let us put it all back together, not forgetting ultimately what it is for. Let it give us one more final pleasure: drink it and forget it all!"

"Escribió un poeta: "El universo entero está en un vaso de vino". Nunca sabremos lo que quiso decir, porque los poetas no escriben para ser entendidos. Pero es verdad que si miramos con suficiente atención a un vaso de vino veremos el universo entero. Hay las cosas de la física: el retorcimiento del líquido que se evapora en función del viento y el clima, la reflexión en el vidrio, y nuestra imaginación añade los átomos. El cristal es una destilación de las rocas y en su composición vemos los secretos de la edad del universo y la evolución de las estrellas. ¿Que extraña mezcla de productos químicos hay en el vino? ¿Cómo llegó a ser lo que es? Hay fermentos, encimas, sustratos y productos. En el vino encontramos la gran generalización: toda vida es fermentación. Nadie puede descubrir la química del vino sin descubrir, como hizo Louis Pasteur, la causa de muchas enfermedades. ¡Qué vívido es el burdeos, imponiendo su existencia en la conciencia de quién le observa. Si nuestra pequeña mente, por alguna razón, divide este vaso de vino, este universo, en partes -física, biología, geología, astronomía, psicología y demás- recuerda que la naturaleza no sabe de ello. Por eso lo mejor es que lo dejemos estar sin olvidar para qué es. Y démonos un último placer: bebámoslo y olvidémonos de todo."  

Este párrafo está sacado de "Feynman Lectures". Me ha traído a la mente otro de Pessoa que suelo citar: cuando va en el tranvía y ve que la señora de delante adorna su blusa con un cuello blanco hecho a ganchillo. Pensando en aquel cuello ve el mundo. Y es que esa es la cuestión, la erudición de la sensibilidad. El saber apreciar en la mayor extensión posible lo que tenemos delante de los ojos. Porque en todo lo que tenemos delante podemos ver el universo entero si previamente hemos cultivado la sensibilidad. 

Bueno, y si a eso le añades lo que decía Pascal, que sólo se sale de la habitación para buscar la propia autodestrucción, entonces, ya tienes casi la cuadratura del círculo. ¿Por qué? Pues muy sencillo, porque es muy difícil, por no decir imposible, cultivar la sensibilidad pasando la vida de aquí para allá en el inútil intento de huir del funesto destino de uno mismo. La vida, para ciertas personas o es reflexión o no es nada. Y la reflexión, al margen de lo que natura dé, exige sus métodos. 

Y eso es todo, cada cual escoge lo suyo y paga o cobra por su elección.  

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