sábado, 27 de junio de 2020

Sin rodeos

Estaba cruzando un paso cebra cuando llega un coche a toda mecha y pega un frenazo. Cuando llego a la otra acera oigo que el del coche está diciendo algo dirigido a mí. Retrocedo y le pregunto: si llego a saber todo lo que ibas a tardar en cruzar no le habría cedido el paso. No sé si hubiera sido más correcto por su parte usar el subjuntivo en vez del condicional. En cualquier caso, le contesté que es lo que tiene llegar a viejo y seguí mi camino sumido en pensamientos cargados de la más negra objetividad. ¡Ay, los viejos, qué carga más pesada para la sociedad! Ya se ha empezado a no disimular al respecto. 

Así es que están los unos rasgándose las vestiduras por los viejos que han muerto en las residencias y los otros llamándose Andana al respecto. A eso se reducido toda la lucha política por el poder. ¡Soberbia espirlochería! Como si no supiésemos que aquí, salvo los viejos, todo el mundo está feliz con la operación. De ésta, miles de familias se han visto libres de la noche a la mañana de la onerosa minuta de la residencia del abuelo. Incluso, en no pocos casos, ya podrán tocar por fin la ansiada herencia. Porque, no lo olviden, la generación de los abuelos de hoy fue la última que se sepa que tenía el ahorro como una de sus responsabilidades ineludibles. Pospusieron sus deseos pensando en sus hijos. Por si hay que ayudarlos. Y sí, ha habido que ayudarlos. Y cuanto más se les ayudaba menos se les notaba a los ayudados la irritación que les producía pensar que el puto viejo todavía estaba para durar. 

Ahora, parece que han salido a la luz estudios científicos que demuestran que la práctica totalidad de los viejos de las residencias son portadores de anticuerpos del coronavirus. No cuadra eso en absoluto con el estudio prospectivo hecho por el gobierno en el que solo un 5% de la población es portadora de ese tipo de anticuerpos. Aquí por lo que se ve, una de dos, o queman al santo de tantas velas como le ponen, o no le alumbran de tanto no querer gastar en velas. ¿O es que acaso tenemos que empezar a pensar mal? Yo, si quieren que les diga la verdad, eso del 5% nunca me lo creí. O sea, un virus que va por ahí diciendo, no, a este no que parece bastante joven y sano, no, no me merece la pena. Bueno, también hay que tener en cuenta que eso del 5% ha salido de un estudio hecho por socialistas, lo cual que como que da risa. O es que ustedes han visto alguna vez algo salido de un horno socialista que tenga que ver con la realidad. Antes se congelará el infierno, como se suele decir. 

En fin, me eduqué escuchando que obras son amores y no buenas razones. Si de 29.000 muertos que dicen que ha habido, 20.000 provienen de las residencias de ancianos, nadie, por mucha retorica que use, podrá negar que, al margen de intencionalidades más o menos conscientes, no se ha movido un dedo para proteger a los viejos. Sí, la cosa está más clara que el agua cristalina, para una inmensa mayoría de los cincuenta para abajo, los viejos damos un cante que es que no se puede aguantar. 

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