Si hay un héroe en el mundo actual ese es Elon Musk. Ya he comentado sobre él en numerosas ocasiones en este blog. Recuerdo una en la relataba la entrevista que le hacía Sal Khan sobre el sentido de la vida o algo así. Elon aprovechaba el rato para comer un take away chino. Porque es que su tiempo sí que es oro. Como el de todos los apasionados por crear de la nada. O sea, lo que hacen los dioses. O semidioses al menos. Bueno, quizá haya que haberse interesado por el mundo clásico para saber de qué estoy hablando. Por aquel entonces, Zeus, o cualquier otro olímpico, se encoñaba de una tía buena y acababa haciéndole un hijo que luego daba mucho de qué hablar por sus habilidades poco comunes. En fin, como ven, lo único que ha cambiado en el mundo es la forma de contar las cosas.
El caso es que ayer vi una entrevista que le hacían a Elon con la intención de sonsacarle sus opiniones sobre la movida en curso. Y ¿saben qué? Pues que el chaval no puede estar más de acuerdo con lo que yo pienso al respecto. Vamos, que como si me hubiese leído. Porque el caso es que ha desafiado al gobierno del condado en el que tiene su fábrica de coches y la ha puesto a producir. El gobierno, con la fatal arrogancia que les suele caracterizar, le ha amenazado, ¡faltaría más! Ah, sí, les ha contestado Elon, pues me llevo la producción a Nevada o Texas, que son estados que no se andan con remilgos. Y claro, ahí ha quedado todo porque los del gobierno, como es lógico, se han cagado por la pata abajo.
Lo tiene claro, para él, como para mí, lo correcto es interpretar adecuadamente las estadísticas. Muertos por debajo de sesenta años, si no cero por ciento, casi. Muertos por coronavirus, habría que ver quienes son realmente y en que condiciones estaban cuando les ha llegado el trance, porque, por poner un ejemplo, un tipo con enfisema, ¿por qué ha muerto, por el coronavirus o por el enfisema? ¡Seamos serios señores! Si en Santander la media de edad de los muertos es de ochenta y tres años, cualquiera con dos dedos de frente puede suponer que han muerto de cualquier otra cosa antes que por el coronavirus. O es que los enfermos crónicos que mueren constantemente no lo hacen por una descompensación de su frágil equilibrio a causa de cualquier tipo de infección, ya sea vírica, ya bacteriana.
Si, para él, lo de quedarse en casa o salir es una cuestión meramente personal. Y lo que están haciendo los gobiernos imponiendo por la fuerza el confinamiento es sencillamente fascista. Oye, y que el que tenga tos que se ponga una mascarilla como vienen haciendo en Japón desde hace mucho. No porque sirva para algo sino porque lo de toser encima de la gente es de mal gusto.
En fin, pues lo dicho, un tío que no solo ha demostrado que tiene una inteligencia de las de aquí te espero sino que, también, vive rodeado de la máxima inteligencia que hay en el planeta como demuestra los grandes logros que han conseguido entre todos. Y ahora van a pensar los bien pensantes de siempre que dice lo que dice por egoísmo e ignorancia. ¡Anda ya! Tengan seguridad de que está asesorado al más alto nivel. Y eso, añadido a una gran cabeza, pues da lo que da, o sea, que todo esto es una jodida manipulación de la mafia de las mentes mediocres con fines a todas luces evidentes, o sea, que las mentes superiores no les desplacen del poder... es decir, que se les acabe lo de vivir del cuento.
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