La tragedia Los Persas de Esquilo es un puro lamentarse de los perdedores por, según ellos, haber perdido el favor de los dioses. Apenas hay en todo el texto unas pocas frases sueltas aludiendo a la soberbia, falta de sensatez y experiencia de la juventud. No, eso es lo de menos. Lo de más es que los dioses te han vuelto la espalda. Y lo has perdido todo, tú y tu descendencia. Se acabó por siempre jamás el imperio persa. Hay que haber leído a Heródoto para saber lo que supuso aquello. Por cierto que no entiendo cómo puede ser que se lea tan poco a Heródoto porque si hay un autor ameno e instructivo ese es él.
Los persas habían puesto toda la carne de que disponían en el asador de la Hélade. Someter a los griegos era la guinda que le faltaba a su pastel. Hay quien dice que la instigadora de la ambición había sido Atosa, hija de emperador, esposa de tres emperadores seguidos y madre del Jerjes, el emperador que todo lo perdió. Porque es que Atosa no quería esclavos que no fuesen griegos. De hecho un esclavo griego fue el que le extirpó, al parecer con éxito, el tumor que tenía en un pecho. Hay que señalar que Atosa, para conseguir ser la mujer de tres emperadores seguidos, tuvo que ser experta donde las hubiese en las artes de la cosmética. Creo recordar que Heródoto le dedica unos cuantos párrafos a este aspecto de "armas de mujer". Pero en fin, a lo que iba, que la ciega ambición de Jerjes se estrello contra la muralla de madera que había preconizado el oráculo de Delfos y que solo Temístocles había sabido interpretar.
Siempre que he estado en aprietos me he acordado de aquella genial frase que soltó Temístocles cuando, encaramado en la muralla de madera, arengaba a los griegos en Salamina. "Mis queridos compatriotas, estaríamos perdidos si no hubiésemos estado perdidos". Y entonces comenzó una de las batallas que a decir de los entendidos fue una de las más decisivas de la historia. Porque, ¿cómo hubiera sido el mundo de haber ganado los persas? Una batalla en la que los griegos suplieron con creces su inferioridad numérica y de recursos con coraje y, sobre todo, inteligencia. Y Jerjes que contemplaba todo aquello desde un trono que se había hecho construir en un promontorio de la costa tuvo que salir por piernas en lo que fue la más vergonzosa retirada que se recuerda. El resto de sus tropas cayeron en Platea. Claro, por otra parte hay que tener en cuenta que todo el relato de aquellos acontecimientos que nos ha llegado viene de la parte ganadora... pero, sí, se debe adecuar bastante a la realidad porque a partir de entonces de los persas apenas se supo más. Por allí pasaron Alejandro y, siglos después, Juliano, como quien dice sin despeinarse.
En fin, los perdedores, ya se sabre, sostenella y no enmendalla. Como le dice aquella niña que quería exhibir sus habilidades con el diábolo ante Fernando Rey en la película Viridiana: "porque se me ha caído, que si no..."
si hubieran ganado los Persas,eso en fimosis nos hubieramos ahorrado
ResponderEliminarNo lo pillo.Acaso no tienen prepucio?
ResponderEliminarefectiviewonder
ResponderEliminar¡Qué pasada!
ResponderEliminaryo siempre pienso que si Franco no hubiera padecido de fimosis nos hubiera ido mucho peor.Así evitó a las pelanduscas y CIA
ResponderEliminarPues sí, no lo había pensado, pero desde luego que la hipótesis tiene mucho fundamento para sustentarse.
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