jueves, 22 de junio de 2017

Villani

Desde luego que si a alguien tengo que estar agradecido en estos últimos años de mi vida es a Sal Khan. Porque es que, en mi caso concreto, cuando empiezo notar que estoy hasta los cojones de todos nosotros no hago como Estanislao Figueras que pegó un portazo y se largo a París, a ver señoritas supongo, no, lo que yo hago es engancharme al portal de la Khan Academy y ponerme a ver una lección detrás de otra. Les parecerá una tontería pero nada me sube tanto el ánimo como comprobar que lo voy entendiendo casi todo bastante bien. Y luego los ejercicios que por lo general acierto. En definitiva es un entretenimiento de los de poner los cinco sentidos, lo cual, como bien saben, es la única forma de que el cerebro deje de dar vueltas a las obsesiones estériles que suelen configurar la sustancia de nuestras vidas ya en la fase de propina como decía mi padre. 

Porque esa es la cuestión, que en semejante circunstancia, a poco que hayas vivido, te sabes de memoria como va a seguir y acabar cualquier película que por lo que sea has comenzado a observar. Así, si te cuelgas del discurso del cotidiano devenir es inevitable que lo que empieza siendo hastío termine por ser depresión y ganas de vértelas con Caronte. No, desde luego, hay que escapar por donde se pueda y el vector abstracto del discurrir nos ofrece un excelente portillo por el que saltar. Saltar a un mundo gigantesco completamente desconocido en el que por muy principiante que seas todos los días haces descubrimientos sorprendentes que te reconcilian con la humanidad. ¿Cómo ha podido ser que hayamos podido llegar a tan alto grado de sofisticación? No, desde luego, no todo es chusma en este mundo. 

Por cierto que nunca me cansaré de recomendarles que vean "Comment j´ai détesté les maths". Para mí es la película definiva, con los héroes definitivos. Villani, encerrado en su piso y comiendo precocinados, se dedica a ensanchar los horizontes del mundo mientras su pequeñoburguesa familia se broncea en la playa. Así se resume toda la historia de la humanidad: pioneros y muertos vivientes. ¡De qué lado voy a querer estar!      

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