No es por jorobar ni por echar más leña al fuego, pero no se me ocurre que pueda haber mejor metáfora. El mejor amigo del hombre, comiéndoselo. Los cagones, huyendo y subidos a los árboles. Y el director de La Vanguardia que viene corriendo a llamar al orden al energúmeno que ha criado a sus pechos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario