jueves, 30 de marzo de 2017

Mantras

Ayer por la tarde estuve viendo la entrevista que le hacía Andrew Neil a Theresa May en la BBC 1. Digamos que la una desmerecía al otro. Un buen entrevistador para una mala primera ministro. O como se diga. Seguramente los problemas del Reino Unido provengan en gran parte de que su clase política ha alcanzado el grado de incompetencia necesario para crearlos donde no los había. Una sociedad dividida, un futuro más incierto de lo que de por sí lo es siempre y, sobre todo, mal rollo con unos vecinos con los que compartes hasta la cocina. 

La conclusión que saqué es que preguntase lo que preguntase Neil, May le contestaba con el consabido mantra de que el Pisuerga pasa por Valladolid. O sea, que los británicos quieren recuperar su independencia, ser dueños de su destino y cosas así que sólo tienen significado para las cabezas en las que, por lo que sea, nadie colocó muebles. Como si alguien, aunque sea coreano del norte, pudiese dar un paso en cualquier dirección sin pedir la aquiescencia de todos los que le rodean y tienen los brazos entrelazados con los suyos. Lo de disfrutar de esas míticas características, ser dueño de si mismo y demás mandangas, es algo que en cualquier caso, de darse, solo podría ser a escala individual y gracias a poseer un elevado grado de locura. Te puedes ir a las Batuecas a vivir en una cueva y comer hierbas, y luego, cuando ya no puedas más, te tiras desde una roca y sanseacabó. Eso es es una vida independiente y dueña de su destino. Todo lo demás depende de lo que pende hasta la extenuación. Y no te digo, ya, cuando la escala sube hasta lo colectivo. Entonces, todo lo que no sea dependencia es pura pulsión suicida a la que tan propensos son, por otra parte, quienes albergan la sensación de estar yendo a menos. 

A mi lo de Inglaterra me preocupa porque tengo a la progenie viviendo allí que, si no, les daban dos duros. Como me preocupaba lo de Cataluña cuando residía allí, pero todo fue largarme y empezar a verlo como un sainete del Nº 13 de la Calle del Percebe. Gentecilla que amenaza con pistolas de cartón. Lo de Inglaterra sé que es lo mismo, pero una cosa es verlo de lejos y otra soportar la histeria de los que confunden realidad con ficción. Así, pienso que tanto en uno como en otro sitio la cosa va quedar en nada, pero, por el camino van a ser muchos los que tendrán que disimular su cordura para evitar que los idiotas revienten. Un tostón por cierto. 

En cualquier caso, les voy a decir una cosa: ¡qué bien se vive en Castilla la Vieja! Al ritmo de las cosechas. Aquí la paciencia y el barajar vienen de serie. Y no se esperan turistas por el momento. Solo peregrinos que pasan de largo. 

1 comentario:

  1. Lo que me he reído, chacho, con lo de comer hierbas y tirarse de una roca. Todavía me resbalan las lágrimas por las mejillas...

    ResponderEliminar