viernes, 13 de noviembre de 2020

El tostón

Practicar y practicar y practicar y alcanzaréis la maestría, dice Salvatore Vargas al final de un vídeo en el que ha resuelto un intrincado problema de álgebra. Con la guitarra pasa lo mismo, que toda insistencia es poca. Por no hablar de la escritura, que ni insistiendo. Y así se va pasando la vida, en el empeño de dominar habilidades para las que los dioses no te dotaron. Y por eso sé que estoy haciendo el tonto, pero no puedo evitarlo. Prefiero hacer mal estas cosas que dedicarme a hacer otras en las que tengo la casi certeza de que podría sobresalir. Los seres humanos somos así. Lo que más deseamos es lo que se nos hurta. Bueno, quizá hubiera debido decir algunos seres humanos, porque si juzgamos por las apariencias, a la inmensa mayoría se la ve muy satisfecha con lo que hace, como si hubiesen acertado plenamente aunque, eso sí, lo que hace sean empeños de tres al cuarto. 

Y esa es la gran cuestión, porque unos se conforman con cualquier cosa y otros necesitan de cosas inalcanzables. Seguramente el tal Peterson y demás psicólogos empoderados, pudieran contestar a este enigma con una conferencia de dos horas en un auditorio TED. Es lo que tiene lo oscuro que se presta a mil lucubraciones que, aunque parezcan brillantes, a la postre deja a la oscuridad en donde la encontraron. Lo más plausible de todo sería achacar la tendencia a un gen y que aquí me las den todas. Bueno, también se podría intentar, recurriendo a la lógica freudiana, explicarlo como un intento de disimular complejos por medio de la dedicación a actividades de prestigio. Ya saben, el niño va para artista. 

En fin, que no tengo ni idea de con qué finalidad se me ha ocurrido traer a colación semejantes filosofías a la violeta. Supongo que habrá sido con la intención de darme ánimos ante la evidencia dolorosa de la persistencia en el fracaso. ¡Dios, qué vida más díficil tenemos algunos sin que hayamos hecho nada para merecerlo! Aunque, también, pensado por la otra parte, ¿cómo sentir la vida si no es a través de las dificultades?

En cualquier caso, seguiré insistiendo porque ¿qué otra cosa podría hacer a estas alturas? Y perdonen por el tostón. 

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