Hay un canal en YouTube llamado Revolution Mondiale - Convergence de Luttes que da información de los movimientos de protesta que se extienden por todo el mundo sin suscitar el menor interés a los medios de comunicación, digamos que oficiales, que lo son prácticamente todos. Hoy han colgado un video en el que se ve a un joven restaurateur bretón mostrando toda su indignación y angustia porque le cerraron su establecimiento a finales de octubre y ya no aguanta más. ¿Ça veut dire quoi ce bordel, on peut m´expliquer? Esto va a petar, concluye, es nuestra obligación. O sea, aux armes citoyens, y que rueden las cabezas.
La verdad es que no tengo ni idea de cómo andará la situación sanitaria, aunque me puedo imaginar que mal, porque hasta el médico más tonto sabe que si a una enfermedad leve la adobas con terror la conviertes en grave. Voy por la calle y veo a gente, generalmente joven, sacando del bolsillo un spray y aplicándoselo en las manos. Incluso vi que en una tienda de complementos muy chula que han puesto en La Biricia venden unos estuches de cuero para llevar esos sprais de la misma manera que Adamo llevaba su corazón, es decir, en bandolera. Y no vean como es la cosa si entras, como hice yo ayer, en una óptica. Todas las empleadas, chicas monísimas por cierto, venga a rociar histéricamente todo con sprais. Así que es inevitable preguntarse: ¿es toda esta insensatez un plan meticulosamente orquestado por una mente maligna o, simplemente, un artificio de la madre naturaleza para sacudirse el sobrante que la está empezando a asfixiar? Y todo, como me dijo ayer una vecina joven que no quiso compartir ascensor, es para no contagiar a los viejos como usted. ¡Que buenos son los jóvenes de hoy día! Es la lógica consecuencia de décadas educando en los valores socialdemócratas. Por cierto que si anteayer fue el día mundial contra la violencia de género, ayer lo fue el de los abuelos. No me sentí concernido en absoluto.
Pues sí, lo que cada vez parece más evidente es que los gobernantes, sobre todo los de los países que se dicen democráticos, andan con el culo prieto. La gente les tiene calados. Hay un video francés en el que se recogen las contundentes afirmaciones que han venido haciendo los diferentes ministros a lo largo de este año plandémico. Es un puro contradecirse y, siempre, como digo, con la misma contundencia. Como decíamos en el colegio: ¿eres tonto o comes mierda? Un completo disbarat. Porque, como aconseja el Oráculo, no debe empeñarse uno nunca con quien no tiene qué perder. Y en ello se está, políticos empeñados en controlar a los miles de millones que nada tienen que perder. Ni siquiera la vergüenza. Esta sí que es una misión imposible a la que ningún cineasta osa hincar el diente. ¡Imagínense, la India, doscientos millones en colère. A ver cómo se las apañan ahora con toda su sabiduría ancestral.
Y mientras tanto, la gente sigue agrupándose alrededor de la esquina del Bariloche barrida por los vientos gélidos. Oyé, mejor eso que la sordidez del tabuco familiar. Porque ¿han visto ustedes como son esos pisos decorados a capricho que le dicen? Hasta el chusma más chusma se siente oprimido en ellos a los cuatro días de habitarlos. Así que a seguir el consejo del clásico; aquello de que no hay mejor sastre que un buen trago. A las tres cañas, los vientos gélidos se convierten en brisa caribeña y la esquina barilochera en el Malecón habanero. Y ya solo falta esperar a que aparezcan las jineteras. ¡Ay, las ensoñaciones que proporciona el alcohol! ¿Qué sería el mundo sin ellas? Un infierno, sin duda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario