lunes, 24 de octubre de 2016

¡Mu malos!

Hay cosas que uno no consigue entender porque, quizá, no pone el interés necesario para ello. Y es que es penoso interesarse por las cosas efímeras que se agitan sin cesar en un recinto cerrado para acabar dando siempre en el orden establecido. Y cómo pudiera ser de otra manera si en el subconsciente de la mayoría subyace la certeza de que de no ser así de inmediato volvería Paco con la rebaja. Que a nadie le quepa la menor duda. 

Dios mío, la brasa que nos vienen dando de un tiempo a esta parte los del partido socialista obrero español y olé. Que si la ejecutiva, el comité entre comités, la federal, los regionales... uff, lo que necesita reunirse esta chusma para concluir lo que ya todos sabíamos desde el comienzo, que no les queda otra que pasar por el aro so pena de acabar en la cárcel. Porque siguiendo la lógica de los más descerebrados de entre ellos, que, por lógica también, se habían hecho con el poder del partido que representa al sector menos dotado de la sociedad, digo, qué salida es la que proponían, acaso la de volver al 34 del siglo pasado, es decir, repartir fusiles entre los botelloneros. Un despropósito todo que ni siquiera ha servido para entretener a la gente y sí hastiarla hasta la saciedad. 

¡Mu malos! ¡Mu malos! ¡Mu malos! Los señoritos fascistas del PP, por supuesto. Ese ha sido to lagumento que he escuchado esgrimir a los descerebrados para justificar su contumaz bloqueo. A semejante disparate es a donde indefectibemente llevan las democracias cuando a sus dirigentes no se les exige un determinado curriculum.  Pegar sellos en una agrupación local del partido, tardar diez años en hacer derecho, matricularse en un facultad y no pasar de primero, no pueden ser en ningún caso salvoconductos para el medre. Por muy majo que se sea y muy bien que se repitan los slogans. Los cuadros de los partidos debieran acreditar por medio de sus estudios el conocimiento de lo que es un sistema complejo. Porque de lo contrario, puestos a simplificar, siempre gana por la mano el que la tiene armada. Paco con la rebaja, para que nos entendamos. 

En fin, ya digo, la agitación parecer haber dado ya en el orden establecido y, Sal Khan mediante, es de esperar que los episodios turbulentos cada vez sean más llevaderos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario