jueves, 3 de diciembre de 2020

Calcular xº

 


Los radios de esos tres círculos tangentes entre sí son 1,2 y 3. Con esos datos tienes que calcular el valor del ángulo xº. Pues bien, si me hubiesen planteado este problema hace unos años hubiese sido igual que haber tenido delante un texto en chino. Pero ahora lo veo tan chupado que ni un minuto me costó resolverlo. Tengo que decir que su dificultad no es mucha. Salvatore lo califica como de bachillerato. Pero yo pienso que es mucho calificar. Seguro que un niño ruso de últimos de primaria te lo resuelve sin pestañear. Y no hay el menor misterio en ello: simplemente es que estaba en sus planes de estudio y salvo que hubiese nacido zote o fuese de naturaleza perezosa la dificultad para alcanzar ese conocimiento es prácticamente cero. Los seres humanos tenemos una capacidad para aprender realmente sorprendente, pero claro, igualmente sorprendente es la capacidad que tenemos para encontrar justificaciones a nuestra natural tendencia a tirarnos a la bartola. Internet está lleno de videos que te ayudan a desculpabilizarte por no poder embridar esa natural tendencia. Es toda esa palabrería que llaman autoayuda. Ayer me mandaron uno que como no podía ser menos era de una catalán que había ido a Japón y, ¡zas!, había encontrado a Dios. O había descubierto el Mediterráneo, como se suele decir cuando alguien es tan tonto que necesita que le ilumine un viejo para poder ver lo obvio de toda obviedad.

Y lo obvio de toda obviedad no es otra cosa que la única solución a nuestras deficiencias estructurales es ceñirse a los planes de estudios sin dejar un resquicio a las ensoñaciones. Salvatore siempre acaba sus clases instando a sus alumnos a practicar, practicar, practicar y devendréis maestros. Y no hay más que indagar, y menos en Oriente, para liberarte de pesares: alcanzar cierta maestría en lo que sea es quizá la única fuente de placer que nos puede proporcionar la vida. Saber ejecutar pasos difíciles te afianza como persona porque te coloca del lado de los que pueden dar, por contra de los que están en el de los que solo pueden recibir. ¿Y conocen ustedes satisfacción más grande que la que proporciona el poder dar? Y si no fuese así, ¿creen ustedes que existirían todos esos tutoriales maravillosos en youtube? 

Así que dejémonos de rollos e intentemos aprender sea lo que sea, pero no sin antes haber hecho un auto de fe con los libros de la biblioteca. O una expurgación como la del Quijote. Todo lo que huela a autoayuda, al fuego. ¡Autoayuda, menudo oximorón! El ganapán de los embaucadores. ¡Como si hubiese más cera de la que arde! Aunque tengan siempre en cuenta aquello que señaló un poeta italiano hace ya mucho, el que que puede contar como está ardiendo es que solo está viviendo una pequeña pasión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario