Desde luego que si hay algo que asociemos a la inteligencia eso es el humor. A una persona que sabe contar chistes todo el mundo, no solo la respeta, sino que la admira. Porque un humorista es como una especie de cirujano del alma que llega hasta las vísceras podridas de lo más profundo y las extirpa arrancando una sonrisa. El humor, en definitiva, nos ayuda a reconocernos sin acritud, lo cual como que no hay en la vida regalo que se le pueda comparar. Y solo hay una barrera que le detiene: la necedad, que no es otra cosa que corazas que se pone el espíritu para que nadie ni nada le desvele.
Así es que quizá no haya profesión, si es que así se la puede llamar, más imprescindible que la de humorista. Sin ellos es seguro que el ser humano andaría todavía viviendo en las ramas de los árboles. Y por eso es que si ha habido personas en el mundo que hayan suscitado, no solo admiración, sino incluso el amor colectivo, esas han sido los Groucho Marx, Chiquito de la Calzada, Cantinflas y otros pocos más. Ellos están en todos los altares y, a su alrededor, una cohorte de artesanos de la cosa que si eres lo suficientemente poco tonto como para saber escucharlos puedes obtener beneficios muy sustanciales en lo que a sacarte de encima pelos de la dehesa hace.
Así, por poner un ejemplo muy de actualidad y que ya les traje a colación, Pantomima Full. No entiendo, la verdad, como te pueden hacer gracia, me han dicho más de una vez cuando les he citado. Pues lo siento por tí, tío, o tía, porque las corazas del alma te están cercenando la libertad. No verse a uno mismo en la multitud de actitudes ridículas con las que pretendemos configurarnos como individuos que destacan entre la masa es una desgracia como otra cualquiera. Pantomima es como lo de aquel bolero mejicano: sutil llegaste a mí... y es que sin sutileza, apaga y vamos.
En fin, que qué cosa más ridícula y apestosa son las pequeñas preferencias y qué atrapados estamos en ellas. La desvergüenza con la que las exhibimos son como la prueba del nueve de nuestra mierdosa condición. A más mierdoso, más pequeñas preferencias. Y que tire la primera piedra...
No hay comentarios:
Publicar un comentario