viernes, 11 de diciembre de 2020

No hay besugo pa tanto culo


Andábamos ayer paseando por donde les muestro en la foto cuando vimos que desde el fondo del paisaje se nos empezaba a aproximar una pareja. Ella, con un pandero cual plaza de la Maestranza, venía haciendo nordic walking, él, con aspecto reconcentrado y sin levantar la vista del suelo. Saludamos al cruzarnos y ella en respuesta nos lanzó una andanada recriminatoria porque no llevábamos puesto el preceptivo bozal. Él, por contra, le decía que se callase, pero se notaba que a ella las proporciones de su pandero la obligaban soltar presión interior. De inmediato comprendí que la reconcentración del tipo no podía ser por otra causa que por estar buscando la fórmula que le permitiese deshacerse del pandero causando los mínimos estragos. De libro, vamos. 

El caso es que a esto es a lo que hemos llegado. Y a saber de cuantos crans va a monter la colere de las culonas como el estado de sitio se prolongue. Una semana más y en vez de recriminarnos nos pega dos bastonazos, bien sure. Supongo que esto es lo que han andado buscando las autoridades al imponernos todas estas normas fuera de razón: crear una grieta insalvable entre la morralla y los que todavía conservan dos neuronas funcionantes. Siempre fue así y siempre lo será: el poder arbitrario siempre tendrá de su lado a las culonas y culones que son la inmensa mayoría. Y por las mismas razones siempre tendrá en contra a los quijotes, tan escasos. 

En resumidas cuentas, que esto ya va pasando de castaño oscuro. Y todos aquellos médicos por la verdad y demás resquicios de cordura que habían surgido por doquier han desaparecido del mapa. La mordaza mediática ha impuesto su ley. La cordura, que sin duda la hay, ha optado por retirarse a los cuarteles de invierno. Porque hay batallas en las que no compensa el desgaste que producen por comparación con los beneficios que se pudieran obtener. Es de Oráculo Manual. Así que tendremos que esperar, eso sí, procurando en los entretantos no cruzarnos con las culonas.   

"Donde va la culona con tanto culo, con tanto culo./ Va a la pescadería a comprar besugo, a comprar besugo./  El pescadero dice que no hay besugo, que no hay besugo./ El pescadero dice que no hay besugo pa tanto culo."  

No hay comentarios:

Publicar un comentario