El caso es que a esto es a lo que hemos llegado. Y a saber de cuantos crans va a monter la colere de las culonas como el estado de sitio se prolongue. Una semana más y en vez de recriminarnos nos pega dos bastonazos, bien sure. Supongo que esto es lo que han andado buscando las autoridades al imponernos todas estas normas fuera de razón: crear una grieta insalvable entre la morralla y los que todavía conservan dos neuronas funcionantes. Siempre fue así y siempre lo será: el poder arbitrario siempre tendrá de su lado a las culonas y culones que son la inmensa mayoría. Y por las mismas razones siempre tendrá en contra a los quijotes, tan escasos.
En resumidas cuentas, que esto ya va pasando de castaño oscuro. Y todos aquellos médicos por la verdad y demás resquicios de cordura que habían surgido por doquier han desaparecido del mapa. La mordaza mediática ha impuesto su ley. La cordura, que sin duda la hay, ha optado por retirarse a los cuarteles de invierno. Porque hay batallas en las que no compensa el desgaste que producen por comparación con los beneficios que se pudieran obtener. Es de Oráculo Manual. Así que tendremos que esperar, eso sí, procurando en los entretantos no cruzarnos con las culonas.
"Donde va la culona con tanto culo, con tanto culo./ Va a la pescadería a comprar besugo, a comprar besugo./ El pescadero dice que no hay besugo, que no hay besugo./ El pescadero dice que no hay besugo pa tanto culo."

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