domingo, 7 de enero de 2018

Racismo

Si hay una manera segura de acabar mal en esta vida esa es la de albergar en la conciencia un sentimiento de superioridad que para nada se corresponde con los méritos que se tienen. Seguramente, tal anomalía, es el síntoma por excelencia de unas capacidades intelectuales muy limitadas. Porque es que, además, cuando alguien es persona de mérito raramente padece esa anomalía por la sencilla razón de que sería superflua: el mundo ya le trata como ser superior lo que le da un amplio margen para acrecentar su prestigio recurriendo a la modestia. 

Pensaba en estas cosas después de leer en El País un artículo de Francisco Rico sobre la cuestión catalana. Un artículo, tengo que decir, que me ha parecido definitivo. No creo que se pueda decir más sobre el tema, ni mejor. El problema de los catalanes no es en absoluto un problema que concierna a los españoles en general. Es un problema que sólo se puede solucionar por medio del reconocimiento por parte de los propios catalanes de que se han equivocado de pe a pa al creerse superiores al resto de los españoles. Una cirugía dolorosa, sin duda, pero inevitable so pena de sucumbir. 

Y en esas estamos, porque de lo contrario solo queda la solución final, digamos que a la alemana de infausto recuerdo. Y es que, hay cosas que una sociedad civilizada no puede pasar por alto porque hay sobrada experiencia histórica de las nefastas consecuencias que se derivan de dejar campar por sus respetos al sentimiento racista... que es como, quitándole todas las máscaras, hay que calificar a esa conciencia acrítica de superioridad. 

En fin, esperemos que éste 2018 sea el del fin definitivo de la matraca catalanufa. Un signo premonitorio de ello es que el catecismo socialdemócrata, que tanto contribuyó en el pasado a envenenar el entendimiento, esté postergando los análisis de sus catalanes de guardia para dar prioridad a los de los filólogos que al único sentimiento que son afectos es al de utilizar las palabras adecuadas a cada situación. Y por eso hoy hablamos de racismo.  

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